Los tracking internos en Andalucía acercan a Se Acabó La Fiesta (SALF) a dos escaños en Málaga y Sevilla en la recta final de la campaña
Borja Fernández.- La campaña andaluza registra en las últimas horas un movimiento inesperado en varios tracking internos: el crecimiento de Se Acabó La Fiesta (SALF) en las provincias de Málaga y Sevilla. Diferentes sondeos manejados por partidos y consultoras apuntan a que la formación podría situarse cerca de obtener representación parlamentaria, en un escenario que hace apenas unas semanas parecía improbable.
El foco principal está en Málaga, una de las circunscripciones más sensibles por el reparto de escaños. Allí, SALF estaría consolidando una bolsa de voto joven, urbano y muy movilizado en redes sociales, acercándose al porcentaje necesario para disputar el último diputado provincial. Las simulaciones más optimistas para la formación sitúan incluso la posibilidad de lograr un escaño en esta provincia.
En Sevilla, donde el reparto electoral es más complejo y competitivo, los tracking también detectan una subida sostenida. Aunque la entrada sigue siendo más difícil que en Málaga, algunos modelos internos consideran que SALF podría beneficiarse de la fragmentación del voto y de una elevada abstención en determinados barrios urbanos.
El crecimiento de la formación está generando inquietud especialmente en Vox, partido al que varios analistas atribuyen la mayor fuga potencial de voto hacia SALF. En provincias donde el último escaño se decide por márgenes muy estrechos, unos pocos miles de votos pueden alterar el equilibrio entre bloques y condicionar la mayoría absoluta del Partido Popular.
Fuentes demoscópicas señalan que el fenómeno todavía es volátil y depende en gran medida de la movilización final. Sin embargo, admiten que la evolución de SALF ya no puede considerarse anecdótica. La formación ha logrado instalarse en la conversación política andaluza y empieza a competir por espacio electoral en segmentos desencantados con los partidos tradicionales.
Mientras tanto, el PP mantiene ventaja en la comunidad y continúa cerca de la mayoría absoluta, aunque el reparto final podría verse condicionado por la irrupción de fuerzas minoritarias en provincias clave. PSOE y Vox aparecen claramente en todos los sondeos como segunda y tercera fuerza, pero la atención de las últimas horas se ha desplazado hacia los movimientos de un electorado cada vez más fragmentado.
Con la campaña ya casi finalizada, Málaga y Sevilla se perfilan como los grandes laboratorios electorales donde SALF intentará convertir el ruido digital en representación parlamentaria.












