El hantavirus, las pandemias y el cambio climático
Francisco Marhuenda.- Este domingo escuchaba a un científico en la televisión pública unir las pandemias al cambio climático. Entiendo que los sanchistas se tienen que esforzar para seguir con su agenda woke pijoprogre, pero no a costa de decir auténticas chorradas. Es muy preocupante cuando la ignorancia viene avalada por alguien que utiliza su condición de experto en la materia, porque las personas que están viendo estos programas pueden darles verosimilitud a esas afirmaciones. Cuando escuché el disparate, inmediatamente recordé la Peste Negra en la Edad Media, que está considerada como la pandemia más devastadora de la Historia, ya que mató a un tercio de la población europea. Los historiadores calculan que fueron entre 75 y 200 millones de muertos.
Las pandemias no tienen nada que ver con el cambio climático; desde la peste Antonina (65-180 d.C.), que causó alrededor de 5 millones de fallecidos, hasta nuestros días están documentadas un gran número en las que es evidente que el cambio climático no tiene nada que ver. Es un tema muy estudiado en la Historia de la Medicina, pero cualquier historiador, no me refiero a los pseudohistoriadores de cámara de la izquierda, conoce este tema porque es fundamental para entender la evolución en su conjunto.
Por cierto, la Tierra ha cambiado, cambia y seguirá cambiando hasta el día de su desaparición dentro de millones de años. No hay más que plantearse el concepto de eternidad para entender que las chorradas que giran alrededor de la agenda de la izquierda radical y los que se forran con ella responden a intereses tanto políticos como económicos.
La injustamente denominada Gripe Española (1918-1920) fue la más letal del siglo XX, ya que mató a entre 50 y 100 millones de personas. Ha habido otras muchas con impactos inferiores, aunque con centenares de miles o millones de fallecidos desde la primera pandemia global documentada, que es la Peste Antonina. En la crisis actual es evidente que hay una interesada sobreactuación del Gobierno socialista comunista para que no hablemos de los escándalos de corrupción y la incompetencia de los palmeros de Sánchez.
No hay nada como una buena crisis para que la demagogia y el populismo sanchista se dediquen al relato; aunque viendo a García, Marlaska y Torres, es lógico añorar ministros que tengan una buena preparación.











