Los 14 pasajeros del Hondius llegan al Gómez Ulla para hacer la cuarentena en una planta de aislamiento
Los 14 pasajeros españoles del buque MV Hondius afectado por un brote de hantavirus han llegado ya al Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde empezarán un periodo de cuarentena en una planta de aislamiento.
A las 16:27 horas, y escoltados por un furgón de la Policía Nacional y varios agentes en motocicleta, los 14 han entrado en dos autobuses blancos por el ingreso de la fachada principal del centro, también custodiada por un buen número de agentes desde una hora antes de su llegada.
Aplausos a su llegada
En la zona les esperaba también un grupo de ciudadanos que, nada más aparecer los autobuses, ha prorrumpido en aplausos dirigidos a los 13 viajeros y el tripulante que empiezan ya un periodo de cuarentena en el hospital cuya duración está aún por determinar.
De esta forma, la delegación ha tardado unos 40 minutos en recorrer 34 kilómetros que separan el Gómez Ulla de la base militar de Torrejón de Ardoz, donde han aterrizado procedentes del aeropuerto sur de Tenerife tras haber desembarcado del Hondius los primeros en la mañana de este domingo.
El camino que han hecho desde que han descendido de los autobuses hasta la planta de aislamiento, a la que llegarán por un ascensor blindado, es un circuito cerrado que será desinfectado y se volverá a limpiar, asegurando en todo momento que no tengan contacto ni con los trabajadores que no sean los destinados a su atención ni con otros pacientes ni familiares.
Sin visitas
Nada más llegar, según lo establecido en el protocolo aprobado por la Comisión de Salud Pública el viernes, se les hará una prueba PCR y otra a los 7 días.
Durante el tiempo que se prolongue la cuarentena, que se irá determinando en función de la evolución de la situación, se llevará a cabo una vigilancia activa, que incluye el registro de la temperatura dos veces al día para detectar precozmente cualquier síntoma compatible con la infección, los cruceristas deberán permanecer en habitaciones individuales y sin recibir visitas.
En el caso de que alguno desarrollara síntomas como fiebre, disnea, mialgias o vómitos, será trasladado de inmediato a una habitación de aislamiento con presión negativa. Allí se les practicará una PCR en sangre y en suero, y si resulta negativa pero continúa con síntomas, se le repetirá una prueba 24 horas después.Si siguen persistiendo los síntomas y no hay otro diagnóstico que sea compatible o que sea razonablemente certero, se repetirá cada 48 horas.
Habitaciones individuales
De confirmarse el positivo mediante prueba de laboratorio de la muestra, que analizará el Centro Nacional de Microbiología, el paciente ingresará en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan) del centro hasta su recuperación clínica.
En la planta de aislamiento ocuparán cada uno una habitación individual, en la que estarán asistidos por dos enfermeras y un auxiliar de enfermería y por personal médico exclusivo y altamente cualificado.
“Son contactos sanos, personas que en principio no necesitan ninguna atención ni asistencia de urgencia”, ha resaltado Silvia Valcarce, del sindicato de Enfermería Satse del Gómez Ulla, antes de transmitir la expectación, pero también la tranquilidad, con la que los trabajadores del hospital esperan a sus nuevos ingresados.











