No solo Franco callaba al rebelde
Fraguas.- Vivir en el engaño y salir vestido de domingo de misa es el arte más bruñido del español. Ser lelo, saberlo y hacerse el listo es la misma oración, amado lector.
Tristemente todos sabemos ya el resultado electoral de las “elecciones” andaluzas. Lo entrecomillado porque nadie en España elige a nadie. Si alguien me lo quiere rebatir, lo reto a que me diga, en la caja de comentarios de este artículo, el nombre de su representante.
Es una costumbre asumida y verificable, saber el nombre de su representante en los países donde sí hay democracia. Si usted se instala en UK, por ejemplo, la primera correspondencia que recibirá en su nuevo domicilio es la carta de bienvenida de su representante electoral, como a todos los británicos, sin excepción. Busque usted la suya aquí. Esto es una norma inexorable de la democracia que no se da en España.
Cada político de aquí sabe que la democracia es una entelequia propia de un cuento de Calleja; pero la nombran constantemente. Lo curioso es el cinismo con el que actúan. Le explico, amado lector:
Ganarán en Andalucía los de siempre, PP o PSOE y los demás se arañarán el rostro por las migajas. Por un cuarto y mitad de escaño. El cinismo viene cuando, con tal de tocar pelo, se pierde el decoro democrático y cuando ya no importa enseñar la verdadera cara, la de la partidocracia; la que impide la libertad política de los andaluces y de los españoles.
La Teoría Pura de la Democracia exige que todos los representantes en la línea de salida del período electoral gocen de las mismas condiciones. Nunca ha de ser proporcional, eso impediría la proliferación de nuevas ideas, nuevos caminos. Tocqueville no creía en la democracia porque afirmaba que aquel que tuviera más recursos económicos, tendría todas las oportunidades. Ya se va dando cuenta porque siempre mandan los mismos ¿Verdad?
En Andalucía todas la fuerzas políticas, y digo todas, han llegado a un consenso nauseabundo para que SALF no pueda participar en los debates electorales. PP, PSOE Y VOX. Impidiendo así el elemento fundamental de la democracia, la igualdad de condiciones.
Esto explica dos cosas:
La primera que son fuerzas a las que la democracia y los beneficiarios de ella, los andaluces, les trae al pairo.
La segunda es que SALF trae un discurso que les moja la oreja y del que no saben defenderse. Es el discurso que destapa la incapacidad de aquellos políticos a los que usted siempre votó, como yo.
No se deje engañar más. En Andalucía no le dejarán oír el discurso de gran parte de la sociedad. Y será conducido a votar a aquellos que tendrán una campaña mentirosa, que propone oro y vino; pero que traerá plomo y agua sucia. La cobardía siempre gana.
Elija ud ahora, si debe seguir fingiendo que hay democracia en España o prestar oídos a los españoles que están callados; aunque ya gritan SE ACABÓ LA FIESTA.
Ave María Purísima.











