Ernesto Mira, candidato número 1 de SALF por Málaga: “No necesitar la política para vivir, ni tener que doblegarme ante nadie, me da más fuerza para luchar contra este sistema”
Borja Fernández.- Ernesto Mira siente la política desde el compromiso ético con sus compatriotas. Nacido y criado en un barrio obrero de Málaga, hijo de bombero, aprendió desde pequeño que el servicio a los demás no es un discurso, sino una forma de estar en el mundo. Hoy, como policía en activo y candidato número uno de Se Acabó La Fiesta (SALF) por Málaga, lleva esa misma convicción a cada paso que da, dentro y fuera del uniforme.
Su camino no ha sido sencillo ni improvisado. Formado como técnico superior en Sistemas Informáticos en Red y especializado en ciberinteligencia en la Escuela Nacional de Policía de Ávila, dio sus primeros pasos en uno de los destinos más exigentes del país: la lucha contra la ciberdelincuencia en Barcelona. Allí entendió que el crimen ya no solo se combate en la calle, sino también en la sombra de las redes, siguiendo el rastro invisible del dinero y las criptomonedas.
Pero Ernesto no es un policía de despacho. Ha vivido la crudeza de la calle, el pulso de las investigaciones más duras, el peso de decisiones que no admiten errores. En la UDEV de Estepona, entre homicidios, atracos y delitos graves, reforzó una idea que hoy repite sin titubeos: el crimen no descansa, y quien lo combate tampoco puede hacerlo.
Más de 480 detenciones, decenas de organizaciones criminales desarticuladas y numerosas condecoraciones avalan su trayectoria, pero él no se detiene en las cifras. Prefiere hablar de lo que queda detrás: víctimas, familias, barrios enteros que merecen vivir sin miedo.
Actualmente, desde Seguridad Ciudadana, sigue en “primera línea de calle”, donde —asegura— se entiende de verdad lo que está en juego. Y es precisamente ahí donde nace su salto a la política: no como refugio, sino como extensión de su compromiso.
Ernesto Mira lo tiene claro. La lucha contra el crimen y el narcotráfico no es una opción, es una prioridad urgente. Y defiende su independencia con la misma firmeza con la que ha trabajado siempre: no necesita la política para vivir, y ello, dice, le proporciona más fuerza para luchar contra este sistema.
Convencido de que SALF puede cambiar España desde la raíz, Ernesto Mira no promete comodidad ni palabras vacías. Promete lo único que ha ofrecido siempre: trabajo, determinación y la voluntad de no mirar hacia otro lado hacia los asuntos lacerantes que carcomen la crónica española.
Vocación de servicio, firmeza contra el crimen y una candidatura sin ataduras. Esas son las credenciales del número 1 de SALF por Málaga.
– ¿Cómo está viviendo esta precampaña?
Sobre todo con mucha responsabilidad intentando dar lo mejor de mi. Yo no vengo de un despacho ni de una carrera política, vengo, porque por mi trabajo veo la realidad diaria de Málaga desde dentro. Y esto es una oportunidad para trasladar a las instituciones lo que muchos ciudadanos llevan años sufriendo y nadie está solucionando.
– ¿Qué le motivó pasar de la policía a la política?
La impotencia. Cuando trabajas en primera línea ves que muchos problemas no se solucionan porque faltan medidas por parte de las administraciones. Nosotros solucionamos los problemas temporalmente pero si los recursos no se gestionan eficazmente y no existen medidas eficaces, el ciudadano continuará sufriendo los mismos problemas y la situación se repetirá una y otra vez.
– Málaga se ha convertido en uno de los principales puntos del narcotráfico, ¿por qué se ha llegado a esta situación?
Porque se le permite, porque se mira para otro lado, porque no tenemos ni medios, ni coordinación entre las FCSE y sobre todo porque falta muchísima contundencia. El estado tiene la capacidad de solucionar el problema, pero no lo hace, y un estado que, pudiendo erradicarlo, o incluso minimizarlo al máximo, no actúa en consecuencia, es cómplice de ello.
– ¿Qué diferencia a SALF del resto de formaciones políticas?
Para mi la principal diferencia es el equipo humano que lo compone. SALF está compuesta por ciudadanos hartos, y por personas que por sus trabajos ven lo que la mayoría de los andaluces no ven, ven el problema en la raíz, la penuria, aportan la experiencia real… Y por ello, han decido dar un paso al frente para cambiar la basura de sistema en el que vivimos, ese que está destruyendo a España, aportando su grandísima experiencia y formación.
– Desde su vasta experiencia policial, ¿qué medidas propone para reforzar la seguridad sin perder cercanía?
Bajo mi punto de vista, reforzar la seguridad nunca pierde la cercanía con el ciudadano, al revés, pienso que cuando los habitantes ven un aumento de presencia policial lo agradecen, y más en las calles llenas de inseguridad en las que vivimos ahora.
El refuerzo de la seguridad se concentra en tres pilares: aumento de medios humanos y materiales, análisis real de la delincuencia y, sobre todo, un plan de coordinación entre cuerpos locales y estatales, algo que ya se ha demostrado que funciona excelentemente bien en los lugares donde se ha llevado a cabo.
Evidentemente, para estas medidas hay que aumentar el gasto, gasto que puede sacarse de la cantidad de chiringuitos que existen en la administración autonómica, por ejemplo.
– ¿Cuáles son los principales retos de Málaga en materia de seguridad?
Narcotráfico y delincuencia organizada e inseguridad en barrios concretos. Solucionable con las medidas concretadas en la pregunta anterior, pero que también deben ser reforzadas por el ámbito judicial y penitenciario.
– ¿Qué le diferencia de otros candidatos en la forma de abordar la seguridad?
Que puedo hablar de ella en primera persona, con experiencias reales y no con teorías y estadísticas que no son acordes a la realidad de la calle. Al conocer los problemas de primera mano, por todos estos años en en primera linea ayudando al ciudadano, puedes comprobar si las medidas existentes son o no eficaces, encontrar sus puntos débiles, y aprovechar esa ventaja para poder reformarlas, perfeccionarlas o plantear otras nuevas. Puedo asegurar que hay muchas cosas que cambiar, que no son difíciles y que multiplicarían exponencialmente la calidad de vida de todos aquellos que sostienen este sistema.
– ¿Qué mensaje trasladaría a los malagueños que aún no le conocen?
Que soy uno más de ellos que se ha cansado de llegar al trabajo y comentar todos los días que mal va este país, que mal funciona todo, si he visto el nuevo caso de corrupción o cuánto dinero nos queda en la cuenta 3 días después de cobrar. Pero sobre todo, que no necesito esto para vivir. Y que cansado de siempre lo mismo, he decidido levantarme del sofá y dar un paso al frente.
– ¿Qué mensaje trasladaría a alguien con dudas sobre la conveniencia de votar a SALF el 17M?
Que no pierda la oportunidad de cambiar las cosas. Que si siguen votando lo mismo, seguirán viviendo su precaria vida, seguirán viendo cómo el futuro de sus hijos es cada vez más negro y seguirán viendo cómo el sinsentido se instala cada vez más en nuestro día a día.
Y que ojalá pudiera transmitirles que SALF es seguridad, gente formada, experiencia real y sentido común, todo lo que este país ya ni recuerda.
– Usted ha recarcado que no necesita de la política para vivir. ¿Cree que eso es una ventaja?
Sin duda. Me da la independencia de no necesitar la política para vivir, y no tener que doblegarme ante nadie si lo que me piden no es acorde con mis convicciones. De este modo se puede luchar con más fuerza contra este sistema.












