Isabel Pardo de Vera tenía citas con el ya cesado Ábalos en un piso secreto y recibía encargos sobre Santos Cerdán: “Liquida el tema con ‘El Pequeño'”
El escándalo del ‘Koldogate‘ —la macrotrama de corrupción en torno a las mascarillas, comisiones ilegales y amaños de obra pública durante la etapa de José Luis Ábalos al frente del Ministerio de Transportes— no deja de arrojar nuevos bombazos.
La última exclusiva de Jorge Calabrés (‘El Español’), basada en mensajes de WhatsApp extraídos del móvil del exasesor Koldo García y analizados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, revela la existencia de un auténtico piso franco en el barrio de Chamberí (Madrid) donde se cocinaban decisiones opacas lejos de miradas indiscretas.
Según los investigadores, ese inmueble de más de 100 metros cuadrados y tres dormitorios no era un simple apartamento: servía como punto de encuentro secreto entre Ábalos y su entonces mano derecha en la Secretaría de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera (cesada en 2023 y posteriormente imputada en la causa). Pero no solo ellos: la UCO ha constatado que en esa misma vivienda se citaba a constructores vinculados a la trama, así como a prostitutas, en un uso que mezclaba negocios públicos con actividades privadas de alto riesgo.
Los mensajes intervenidos —a los que ha tenido acceso la prensa— son demoledores. En uno de los más comprometedores, Ábalos le ordena expresamente a Pardo de Vera que «liquide el tema» relacionado con Santos Cerdán, entonces secretario de Organización del PSOE y uno de los hombres de máxima confianza de Pedro Sánchez. En la jerga de la trama, Cerdán aparece bajo el alias de ‘El Pequeño’, un sobrenombre que la Guardia Civil interpreta como una clara referencia al navarro para evitar nombres en las comunicaciones sensibles.
«Liquida el tema con ‘El Pequeño’». Esa frase, enviada desde el exministro al teléfono de Pardo de Vera, pone de manifiesto —según las fuentes judiciales— que la exalta cargo no solo era una ejecutora técnica en el Ministerio, sino que actuaba como enlace político para resolver “asuntos” que implicaban al aparato del PSOE.
¿De qué tema se trataba exactamente? La UCO sigue investigando si guardaba relación con adjudicaciones de obra pública (Adif y Carreteras), comisiones o favores a empresas amigas de la trama, como las que ya han sido señaladas en informes previos (Acciona, Levantina, OPR y otras).
Este piso secreto no era improvisado: formaba parte de la operativa de discreción que Ábalos y Koldo García mantenían para evitar ojos indiscretos en el Ministerio o en Ferraz. Los chats revelaron que las citas se organizaban con antelación, con indicaciones precisas de horarios y accesos, y que Pardo de Vera acudía regularmente cuando aún ostentaba cargos de poder en la Administración.
El hallazgo agrava aún más la situación de Isabel Pardo de Vera, ya imputada por presunto amaño de contratos en Adif, tráfico de influencias y malversación en la Audiencia Nacional.
La expresidenta de Adif y exsecretaria de Estado aparece ahora como pieza clave en la conexión entre el Ministerio, la trama corrupta y la cúpula del PSOE.
Fuentes cercanas a la investigación no descartan que este tipo de encargos políticos pudieran estar vinculados a las presuntas mordidas millonarias que Víctor de Aldama y Koldo García repartían a cambio de adjudicaciones.












