El derrumbe nacional
La caída de la bandera española cuando era izada, al comenzar los actos del desfile de las Fuerzas Armadas, creo simboliza el derrumbe nacional, y suponen la constatación de que ni el jefe del Estado ni las Fuerzas Armadas cumplen con sus deberes, constitucionales y legales.
Pedro Sánchez, el narciso enamorado de sí mismo, no se dignó a acudir, para evitar ser abucheado, y tampoco alguna de las varias vicepresidentes florero del gobierno… ¡Seguramente tendrían cosas más importantes que hacer, por ejemplo hacerse las uñas, o depilarse la entrepierna!
En su lugar acudieron los dos ministros más infames del régimen –y cuidado que hay impresentables, corruptos y traidores–, dos jueces de carrera, pero no de vocación, Margarita Robles y Grande Marlasca, pues está claro que lo único que les motiva es el poder, y su ejercicio.
Felipe VI con su todavía esposa, esa mujer con cara de acelga revenida, que parece eternamente cabreada, no sé si por haber perdido todo papel protagonista, pues ahora la vedette es su hija, la princesa Leonor, y supuesta heredera, no sé de qué.
¿Ha sido un acto vandálico, perpetrado a conciencia, o una demostración de la inutilidad e incompetencia de una parte de nuestros militares…?
¿O la constatación de que todo va de mal en peor, y ya no funciona nada en esta España que, entre todos, estamos destruyendo?
¿O un aviso del cielo a los españoles, para que veamos que ni el rey está en su lugar, ni las Fuerzas Armadas…?
Que dos jueces ni se inmuten cuando desde el propio gobierno, del que forman parte, se ataca inmisericordemente al Poder Judicial, es una clara demostración de que no se puede estar en misa, y repicando. En otras palabras, que se es juez o político, y que pasar a la política debe ser pasar el Rubicón.
Y la cobardía de Sánchez es endémica, y la constatamos cuando actuó como el galgo de Paiporta, que siempre ha sido, aunque no fue mejor el cinismo y la desfachatez de Margarita Robles abroncando a los pobres ciudadanos, que lo habían perdido todo.
De Marlasca poco puedo decir, para evitar incurrir en el Código Penal, pero como otros se ponen medallas y condecoraciones, él podría ponerse las fotos de los agentes de la Guardia Civil que son asesinados por los narcotraficantes, por su culpa.
¿Comprenden ahora por qué la bandera nacional española no ha querido ser izada en presencia de semejante troupe…?
No lo merecen.











