Caos ‘multicultural’ en Francia tras la victoria del PSG en la Champions: siete policías heridos, uno de ellos de gravedad, y más de 400 personas detenidas
Un total de 416 personas fueron detenidas en Francia, de las cuales 283 en París, según anunció el ministro del Interior, Laurent Nuñez, tras los disturbios registrados durante las celebraciones por la victoria del PSG en la Liga de Campeones.
El titular de Interior informó además de que siete agentes de policía resultaron heridos, uno de ellos de gravedad en la ciudad de Agen, con un traumatismo craneoencefálico, y calificó los incidentes de “absolutamente inaceptables”.
Se produjeron altercados y pillajes en unas quince ciudades francesas, especialmente en Rennes, Estrasbourgo, Clermont-Ferrand y Grenoble, pero fue París la que registró mayores disturbios.
La Prefectura de París cifró en 20.000 los hinchas que se reunieron en los Campos Elíseos de París para celebrar la final entre el PSG y el Arsenal, pero los altercados se reprodujeron en múltiples puntos de la ciudad, e incluso llegaron a bloquear temporalmente un punto de la principal vía de circunvalación de la capital.
El pasado año, cuando el PSG venció su primera Champions, hubo graves disturbios en diversos puntos de Francia: dos personas murieron y casi 200 resultaron heridas, entre ellos un policía que está en coma. Solo en París se produjeron 500 detenciones.
Para evitar episodios como los de 2025, las autoridades franceses han puesto en marcha un dispositivo de seguridad reforzado. Se han desplegado en todo el país 22.000 policías y gendarmes, de los que 8.000 estuvieron en París y en su área metropolitana.
El conflicto estalló con particular fuerza en las inmediaciones del estadio Parque de los Príncipes, punto donde miles de estos individuos se congregaron para seguir el encuentro.Tras el gol del empate marcado por Ousmane Dembelé, la multitud pasó del festejo a la agresión directa, lo que obligó a que “los efectivos de seguridad arrojaran gas lacrimógeno para dispersar” a los violentos.
Los ataques no se limitaron a las personas; el vandalismo afectó bienes públicos, registrándose, entre otros daños, la destrucción total de una parada de colectivos.
Mientras en el campo de juego el PSG se imponía por 4-3 en la tanda de penales tras un empate 1-1 en los 120 minutos, en las calles de la capital la policía se veía obligada a formar escudos humanos para resistir el lanzamiento de morteros y objetos contundentes por parte de sectores que ven en la autoridad un enemigo a batir.
La jornada deja una vez más en evidencia que la integración es un mito frente a grupos que, protegidos por el anonimato de la masa, buscan destruir la capital de Francia cada vez que se les presenta la oportunidad.











