Israel tiene planes para al menos tres semanas más de ataques contra Irán
El portavoz militar israelí Effie Defrin señaló que el Ejército de Israel no cuenta con un calendario estricto para el desarrollo de la ofensiva contra Irán y que la prolongación de las operaciones está orientada en función de la consecución de los objetivos planteados. En declaraciones a la cadena CNN, Defrin afirmó: “Tenemos miles de objetivos por delante”, lo que anticipa la disposición de las fuerzas israelíes a mantener los bombardeos durante al menos tres semanas más. Este periodo se extiende, según declaró el portavoz militar, hasta la celebración de la Pascua judía.
Según reportó CNN, la planificación israelí contempla una serie de acciones ofensivas que se realizan en coordinación con Estados Unidos, en el marco de la operación conjunta lanzada el pasado 28 de febrero. Defrin sostuvo que el esfuerzo militar continuará gracias a la existencia de numerosos objetivos en territorio iraní, insistiendo en que su actuación “no responde a un cronómetro ni a un calendario”, sino a la necesidad de lograr las metas de la ofensiva.
El diario The Times of Israel recogió la voz de un alto funcionario del gobierno israelí que declaró bajo anonimato la existencia de posibles divisiones dentro de la cúpula gobernante iraní. El funcionario indicó que ya se observan “indicios de grietas” en las autoridades persas, sugiriendo que la presión militar podría estar impactando en la estabilidad interna tanto del régimen como de sus estructuras de poder.
Este alto cargo israelí describió el cambio político en Irán como una de las metas explícitas de la actual campaña liderada por Israel y Estados Unidos. “Estamos generando las condiciones para el derrocamiento del régimen”, explicó el funcionario citado por The Times of Israel, aunque matizó que cualquier transformación política definitiva dependerá de la intervención y decisión del pueblo iraní. El mismo responsable añadió: “Puede que tarde, pero no es una guerra sin final y estamos bastante por delante de lo previsto”, describiendo una visión optimista sobre el curso de las operaciones.
De acuerdo con los detalles difundidos por CNN y The Times of Israel, la ofensiva que se desarrolla está estructurada en torno a una lista extensa de objetivos militares y estratégicos distribuidos en territorio iraní. Las fuentes oficiales recalcaron que el calendario señalado tiene como referencia la Pascua judía, una festividad que ocurrirá dentro de aproximadamente tres semanas, lo que otorga un marco temporal aproximado para la siguiente fase de ataques programados.
Desde el inicio de la ofensiva el 28 de febrero, la cooperación entre Israel y Estados Unidos ha sido un factor central en la estrategia militar, según informaron ambos medios. El constante intercambio de información y la coordinación táctica buscan maximizar el impacto de los ataques y afectar tanto las capacidades militares iraníes como sus estructuras de comando y control.
La estrategia israelí contempla no solo el debilitamiento militar de Irán, sino también la creación de un entorno que facilite cambios políticos al interior del país. El funcionario israelí citado explicó que estas condiciones están siendo “generadas” como parte del diseño global de la campaña, aunque reconoció que el desenlace final tiene un componente incierto, condicionado a factores internos de la república islámica.
La persistencia de los ataques aéreos y el alcance de los operativos sobre el territorio iraní se basan, según el portavoz militar Defrin, en la evaluación y actualización permanente de la lista de objetivos, que incluye infraestructuras clave y puntos de relevancia militar. La intención manifestada reiteradamente por los representantes israelíes es mantener la iniciativa hasta completar los objetivos definidos al inicio de la operación.
Además, los reportes recogidos por CNN y The Times of Israel reflejan que la ofensiva busca también aprovechar oportunidades políticas dentro de Irán, identificando y exacerbando las posibles fisuras entre los responsables del régimen. El enfoque integral combina así presión militar directa e intentos de facilitar, a través de acciones externas, un contexto favorable a cambios significativos en el liderazgo iraní.
El desarrollo futuro de la situación queda condicionado al comportamiento de los actores internos iraníes, así como a la capacidad de las fuerzas israelíes y estadounidenses para sostener el ritmo y la eficacia de las operaciones en las próximas semanas. Las autoridades involucradas han reiterado que la campaña todavía no tiene una fecha de finalización prevista y que las pautas operativas se ajustarán según la evolución de la coyuntura y el cumplimiento de los objetivos estratégicos trazados desde el comienzo de la ofensiva.











