Por un futuro sin ELA
La historia de una familia que se enfrentó al dolor es el viento que arreciaba húmedo el viernes por la noche en la Sagra Toledana.
Todo empezó hace casi una decada cuando la mísera parca miró a mi amigo, José Manuel.
Aquel que fue fuerte siempre, con la cordura en su pensamiento. Con la alegría en las fiestas. Con la dolencia del mundo del transporte. Esa carga también la sufrió, no pudo con esa batalla; pero perro viejo, a pesar de su juventud, y luchador que era, guardaba un as en la manga. Y en sus últimas fuerzas, con el estertor aguantado y en pulso con la … prefiero no mencionarla, pidió a su familia que esa guerra no terminara con él.
Así la familia, después el pueblo, después la comarca… continúa alimentando su energía con el aliento de ese transportista, de maroma taurina y campechano, José Manuel, y se han curtido batalla tras batalla por su memoria y por ganar el pulso a la parca en la mesa de la ELA.
EL viernes 6 de Marzo, la familia presentó la creación de una asociación “Por un futuro sin ELA”.
Se constituyen en la transparencia, y se abren a la cercanía de la colaboración entre miles de personas que se hacen cargo del dolor de miles de familias que padecen lo mismo que padeció mi amigo y se sienten desamparados por un Estado desafectado y una clase política mezquina que mira a otro lado cuando se cruza con una silla de ruedas.
Escuché el testimonio de un joven treintañero y de un general del ejército español y pensé que esta lacra se regoza en el azar, en una diana en la que estamos todos.
No se me ocurre otra cosa que tirar de este compromiso en el futuro, en el futuro sin ELA e invitaros a todos a seguir a esta asociación y a estos compatriotas olvidados que piden auxilio.
En memoria de mi amigo José Manuel.
Ave María Purísima










