La memez del votante de izquierdas y la careta del galgo
Fraguas.- Hago examen conciso a mis recuerdos y busco un personaje que se acerque a la apariencia de nuestro primer ministro, que no presidente. Qué más quisiera él. Hay cosas que no están al alcance de determinadas voluntades. En otras palabras, no se hizo la miel para la boca del burro. Si España gozara de presidente del gobierno, éste no llegaría a presidente ni por replicación intensiva de papeletas, por mucha fontanera servil que lo asistiese.
El prenda tiene dos caras. Iba a nombrar a Jano; pero ni siquiera es merecedor de tan culto referente. Mas bien el ajustado cosmético a su personalidad es Gollum o Harvey Dent o Denk o como lo escriba el inglés. Que a mi me la trae al pairo.
Pero no es su personalidad o personaje lo que quiero evidenciar; sino la moral anoréxica de sus cerriles votantes. Depositarios de traición a su dignidad y a sus valores sin desagüe mínimo que alivie la presión que la mierda mete en en depósitos blandos.
Apoyar a un tonto que habla de fascismo que ensalza la internacional y adora la Repúbliɓca y la vende como su bien más preciado sin el más mínimo de pudor, es someterse voluntariamente al abrigo de la memez y de la estulticia.
A quienes apoyáis y votáis a semejantes oligofrénicos me gustaría recordaros que la principal consecuencia del fascismo es el alejamiento premeditado de los valores de la República. Lo que posiciona al galgo de Paiporta en dos lugares, la monarquía; cosa que dudo o en el pensamiento inmoral del fascismo.
Juzgue usted: Un republicano, un verdadero republicano se adscribe a tres lealtades que son idea-fuerza de la República.
Lealtad a lo natural. Sánchez es desleal a la naturaleza del hecho nacional cuando pacta con herederos de terroristas y con la calaña independentista.
Lealtad a la sociedad civil. Se viste de traidor, autoritario y mezquino cuando incumple promesas, contrato social, de su programa electoral. Vivienda, pacto con PODEMOS, niega el socorro en Valencia y olvida la penuria de La Palma.
Y Lealtad a lo moral-racional. Se convierte en inmoral atacando los valores de occidente, los de la mayoría de los españoles, se sacude el polvo de la responsabilidad de Adamuz. Y juega con dictadores de ultramar. Amén de los episodios electorales. Sólo programar elecciones en verano, ya huye de lo racional.
Nada en Sánchez es republicano. Nada en él es leal.
Soportar a un primer ministro sin crédito, apocado, y siervo de la traición es querer ser imbécil por mérito regalado. Es la más estúpida obra de servilismo paleto e incoherente del universo. Si existe algún servilismo coherente. Que si no, ya lo inventarán los republicanos de boquilla; o sea la izquierda fascista que llama fascista a todo el mundo.
Ave María Purísima.











