El peso del voto a SALF en Castilla y León
Fraguas.- Qué difícil se me hace escribir un artículo bajo los efectos temblorosos de las estupideces hilarantes que golpean mi paciencia.
Qué poca imaginación o desvergüenza, qué no lo sé, la de los partidos políticos tradicionales o de los avispados analistas de bolsillo fácil, negros de la élite, que se venden a peseta el cuarto por un poco de reconocimiento del que mañana será vasallo. Dignidad a precio ¿Qué nos falta de ver?
Ahora llegan los típicos y laxos mensajes que calan en la población. Mensajes políticos referentes a las elecciones de Castilla y León. Que si Alvise divide. Que si Alvise bloqueará la política. Que si Alvise pactará. Amén, amado lector, de la llamada al voto útil para concentrarlo en un partido fuerte.
¿Qué partido? El más corrupto de la historia que es el PP.
El más ladrón de la historia que es el PSOE. Este último será imposible, Roma no paga a traidores. Con el arco más ultra de la izquierda, ni gasto tinta para recordarlo.
VOX ya lo despreció, de querer tomar esa vía, por parte de los verdes, evidenciaría lo maleable de su ideología. Recordemos que son el partido que no quería autonomías. Que no quería jueces dependientes. Que hablaba de diputado de distrito y que lo olvidó como si hubiera recibido un lavado de lejía en su cerebro.
El voto útil es la negación de la representación. Es la castración del pensamiento del votante. Es poner trabas a tu elección a favor de la élite.
Un español debe votar por pensamiento propio, medido y sopesado. Es lo poquito que nos ofrecen de libertad política, que no existe; pero si aceptas el voto útil, ya no te quedará ni el sueño de ella.
Alvise es el voto real. Es el contrato de cierre del local donde se da una fiesta desmedida sin autorización. Alvise es la dignidad del Castellano y del leonés.
Es la voz civil, la autoridad del pueblo callada con la mordaza de seda de los oligarcas tradicionales. Es hasta aquí hemos llegado.
La política que ofrece Alvise y Lucía Echeverrieta es el enfrentamiento al despropósito. Es hacer que el gestor de la comunidad no sea un segundón reprimido que espera con el codo en el alféizar las órdenes de su feudal señor.
La política de Se Acabó La Fiesta es camino de libertad, de recuperación de la identidad española y de lo que un día fueron las Cortes de León.
Oirás burradas, oirás improperios y acusaciones. Las mismas que la clueca actitud del envidioso escupe del vecino afortunado.
Porque Lucía supo escuchar a el único político que destapa la corrupción de los de siempre.
¿El Pp hizo eso? ¿O VOX? ¿O PSOE? ¿O Podemos? ¡NO! Ninguno de ellos lo hizo, todo lo contrario, se sentaron en la mesa a jugar la misma partida.
Es decisión de los castellano leoneses preguntarse que ha hecho esta panda de ladrones en cuarenta y tres años ¿Qué conflicto sectoriales han resuelto? ¿Qué necesidades sociales? Porque saber hacerlo sí saben. La necesidad de sustento y paga de los ilegales, su acogida y protección las han procurado en tiempo mínimo, inminente y acelerado. No así la del transportista o ganadero o agricultor o autónomo. Esas son perpetuas.
Alvise es, sí, la contrapolítica o la política real. Que hay formas de verlo.
Con Lucía Echeverrieta ya no hay entradas para la fiesta del Estado.
Que todo vuelva a tener sentido está en los baúles de SALF y es hora de sacar ropa nueva.
Ave María Purísima












