A desclasificar el gran apagón y “Adamuz”
Comentábamos ayer que, de momento, no se podía negar que Sánchez había conseguido “cuando menos” distraer a la opinión pública y a la publicada -como es el caso- con la “desclasificación” de lo sucedido en España hace 45 años.
El “cuando menos”, en referencia a “distraerla” de la situación en la que se encuentra, insólita en una democracia parlamentaria como es el carecer de Presupuestos en toda la Legislatura, por carecer de mayoría en el Congreso. Y estando en el gobierno pese a haber perdido las elecciones generales del 23J, teniendo como único apoyo estable el de Otegi y de “inestable” a los separatistas catalanes de ERC y de Junts. Todo ello sin contar además con los casos de presunta corrupción que le rodean. Que los 6 votos de los sucesores políticos de ETA sean su único apoyo estable a nivel parlamentario, y muy alejado de la mayoría de 176 diputados, lo resume todo sin necesidad de más comentarios. Y lo conocido ya ayer respecto de esa documentación ha reafirmado esa inicial opinión del “cuando menos” al no poder atacar a SM D. Juan Carlos ni por acción ni por omisión en la gestación del golpe.
Pese a ello, Sánchez no pierde ocasión de reiterar su voluntad de llegar hasta 2027 y además volviendo a presentarse como candidato, afirmando que “queda gobierno para rato” para negar los rumores respecto a una eventual enfermedad coronaria suya. Desclasificar lo sucedido el 23 F de 1981 apunta a la necesidad de sacarse “conejos de la chistera” para aparentar que hace algo por el bien común de los españoles y la “calidad de nuestra democracia”. Que -no se olvide- es el argumento que defendió su portavoz durante la moción de censura por la que accedió a la Moncloa en 2018 con 85 diputados.
Por cierto, el portavoz que se comprometió a salvaguardar nuestra democracia, luchando frontalmente contra la corrupción, fue un diputado de nombre José Luis Ábalos, menos conocido entonces de lo que es ahora.
La “desclasificación”, para la distracción, Sánchez la ha fundamentado en la “transparencia”, que es cualidad indisociable de una efectiva democracia. Así que esperamos desclasifique ya el “Gran Apagón” y Adamuz. Como decimos, lo que no le ha salido tan bien ha sido poner en entredicho el papel de su SM Juan Carlos, e incluso el de Felipe González, que ha afirmado que “la actuación de Juan Carlos I no solo fue ejemplar, sino decisiva”. Y no consta que FG sea un “ultraderechista”. Muy bien Feijóo pidiendo que Juan Carlos I “debe pasar la última etapa de su vida, con dignidad y en su país”. Y singular “coincidencia” la muerte de Tejero. DEP.










