Corrida muy seria y Puerta Grande para Fernando Adrián en el séptimo festejo de San Isidro
La cuadrilla del Búcaro.- Corrida muy seria y bien hecha la de El Torero, encastada y muy exigente, no eran la tonta del bote, tuvo un variado comportamiento en varas. El encierro tuvo movilidad y un fondo de nobleza brava, que dejó opciones, salvo los dos primeros, destacando el alegre tercero y el noble sexto. Una corrida de toros, de las de verdad.
Urdiales estuvo eficaz con la espada con un primero sin opciones y mucho peligro. Faena de firmeza y torería al cuarto, empaque y sabor clásico, con naturales caros y una gran estocada de premio. Ligera petición. No quiso dar la vuelta. Gran tarde capotera la del maestro riojano.
Épico y trágico Fortes en su primero, cogido y herido en dos ocasiones, lo intentó con un valor seco y estoico, sin posibilidades. Salió mermado al cuarto, deleitando con un trasteo reposado con su personal sello y con un ramillete de naturales eternos. Oreja.
Fernando Adrián, que sorteó el lote, estuvo muy valiente y exponiendo ante un toro encastado y con movilidad, en un trasteo irregular y emotivo. Oreja. Fuerte cogida de Curro Javier con los palos en el sexto, y otra faena de firmeza y valor, con división en los tendidos, pero resolutiva en emoción. Desprendida. Oreja y puerta grande, que podrá ser discutida o no.
Tarde de toros y toreros. Cuando el toro está en el ruedo hay emoción. No me extraña que las supuestas figuras no la quieren ni en pintura. Estos son toros y no naranjas de las chinas.











