El arribismo mutante del ex militante neonazi Jordi de la Fuente: de denigrar a Vox por defender la bandera española a echarse en los brazos de Abascal
El pasado 1 de mayo, durante un mitin de Vox en Jaén, la imagen llamó la atención: Jordi de la Fuente, en su condición de secretario general del sindicato Solidaridad, participaba activamente en el acto y se mostraba visiblemente entusiasmado con el discurso de Santiago Abascal. La escena contrastaba de forma notable con las posiciones que el propio de la Fuente había defendido años atrás, marcadas por una crítica abierta y constante hacia la formación.
No hace tanto tiempo, desde sectores de Vox en Cataluña se señalaba con cierta cautela la incorporación de perfiles procedentes de otras organizaciones. Entre ellos destacaba especialmente Jordi de la Fuente, cuyo pasado político ha generado controversia. Durante su etapa como dirigente del Movimiento Social Republicano (MSR), partido de ideología neonazi, utilizó con frecuencia las redes sociales para atacar a Vox.
Un ejemplo significativo se remonta a marzo de 2015, cuando Abascal visitó la localidad sevillana de Marinaleda. Allí reclamó que el ayuntamiento, encabezado por Juan Manuel Sánchez Gordillo, cumpliera la ley y colocara la bandera de España en el consistorio. La respuesta de De la Fuente en redes sociales fue burlona: cuestionó la prioridad de Vox y contrapuso lo que él consideraba los verdaderos valores “patriotas”, centrados en la justicia social y la identidad nacional.
Meses después, de la Fuente abandonó el MSR y se integró en Plataforma per Catalunya (PxC), en un momento crítico para la formación tras la salida de su fundador, Josep Anglada. La trayectoria del partido entró entonces en declive, pasando de una presencia significativa en municipios catalanes —con decenas de concejales en 2011— a una pérdida casi total de representación en las elecciones de 2015.
Como la necesidad obliga, Jordi de la Fuente no tuvo más remedio que mutar su discurso. Si hace años relativizaba la importancia identitaria de la enseña nacional o lanzaba aceradas críticas contra Vidal Quadras, hoy se desdice con el fervor de un converso y le canta loas al partido más proisraelí que existe en España. Escribió hace poco la siguiente perla: “Emprendemos nuevos retos, para seguir con el mismo trabajo al servicio de todos los catalanes, para defender nuestra identidad. No dejaremos que vuelvan a reírse de España, ni de su pueblo. Toca # VOX”.
Lo que no nos aclara el ex del MSR es en qué ha consistido exactamente su trabajo al servicio de todos los catalanes, más allá de sostener hoy una cosa distinta de la que ayer defendía.













