Comer de regalo hace que no sepas buscar comida cuando la vida te la pide
En breve comienza lo que los patéticos portavoces, más bien voceros de siempre, llaman la fiesta de la democracia ¡Cómo si la hubiera en España!
Andalucía se vestirá de nuevo de mentiras, de falsas promesas, de candidatos impolutos que vienen de organizaciones sin alma dedicadas al adoctrinamiento de jovencitos que se convertirán en la siguiente remesa de parásitos que vivirán de nuestros impuestos. Es así porque siempre fue así y siempre lo será.
Que ese paradigma antinacional, mezquino y buitre perviva, se debe a que, en España entera, hemos normalizado que un señor que viste bien, hable bien y lleve corbata, sea por derecho divino el adecuado, legítimo y único merecedor del puesto.
Vendrán varios. Ninguno de ellos ha pasado por el filtro de la vida real. La candidata del PSOE viene con las alforjas que le da telepedro; pues la tenemos hasta en la sopa. Cualquier persona con un gramo de inteligencia natural puede colegir que da pa’ dos conversaciones y en una de ellas dirá tonterías. Es lo único que lleva en las Alforjas. Las podía llenar de años de incapacidad para gestionar su gabinete y su gobierno, el nacional; pero ha sido incapaz. Los presupuestos del Estado, que son la columna vertebral de la gestión de gobierno y obligación constitucional, han sido la bandera de su incapacidad.
En España hemos ido a remolque del aire de la mañana. Según llovía, así era el paraguas; eso le espera a Andalucía con semejante parásito. No pasó el filtro de la vida real. Comer de regalo hace que no sepas buscar comida cuando la vida te la pide.
Del candidato del PP no podemos decir nada mejor. Es de pesebre diferente; pero al fin y al cabo, el pesebre es del Estado. Quien no conoció la lucha de la competencia. Quien no surcó los vientos de la adversidad empresarial. Quien no se enfrentó nunca a los problemas que la Providencia manda desde que Adan y Eva fueran castigados con el trabajo, poca sensibilidad puede demostrar hacia un autónomo que tiene que pagar a veces más de lo que ha generado o de la pareja enamorada que sueña con una casa; pero coger aguas les es imposible sin enriquecer antes al parásito de corbata. La vida del parásito está escrita también en el libro biológico del albatros.
Naturalmente siempre queda VOX; y en este caso su candidato, sí procede de la vida real. Sí que sabe lo que es enfrentarse a los demonios de la competencia y a los vampiros fiscales. Cabe preguntarse por qué una persona que ha olido la mierda, elige a una cúpula dirigida por personal de pesebre análogo a los anteriores. Sumarse a una agrupación cainita, que se devoran, como Cronos a sus hijos, da que pensar. Es para decirle: ¿Aprendiste algo? ¿Traes vientos nuevos? ¿Conoces los preceptos de la verdadera democracia? o como todo el arco verde, presume de democracia formal; pero después no mueven un pelo en contra del sistema político que impide la democracia y fomenta la corrupción; más de lo mismo. La cintura reformista del nuevo candidato de VOX viene avalada por seis años de política servil a la cúpula sin elevar ningún tipo de perfil personal en materia de libertad política. Otro de corbata, elegido por la Gracia de Dios en una ponzoña verde que proviene de la sentina de Nínive, el Estado de partidos. Quede claro que la fuerza de un candidato viene medida por el descarte. ¿A Cuántos más válidos ha depurado el sionista Abascal? Hay que cambiar el lema de “Solo queda VOX” a “Esto es lo que queda de VOX”.
Los partidos andalucistas, sucedáneos regionalistas del independentismo periférico, sueñan con la dirección de su tierra. Se abanderan con la idiosincrasia, con la identidad terruña y con la forma de ser de los andaluces; pero no les importa cagarse, disculpe la expresión, amado lector; en sus propios principios, siguiendo la liturgia traidora de su fundador Rojas Marcos. Este señor tuvo un mentor que le enseñó y demostró los principios de la Libertad Política. Fue precursor de la Ruptura Democrática en la Transición; pero cuando el PSOE la dinamitó, no tuvo reparos en coger puesto, vivir de la política falsa y callar la boca para siempre, sin cuestionar al Estado de partidos que quiso evitar y que después adoró.
Fomentó, y fomentan ahora los andalucistas, la vida y obra de Blas Infante; pero callan y guardan el eje cartesiano que defendía el musulmán. Dos ejes: el de la Libertad Política y el de la Libertad Civil. Esto, que suena a chino, estoy seguro de que no lo conocen ni los andalucistas. Ese es el nivel; defender un legado, traicionando a ese legado. Gente que no se conoce a sí mismo; pero que buscan insaciablemente el pesebre de los anteriores.
Y por último, un partido que propone la esperanza y, que en principio al ser un partido político nadie debería creer; pero habrá que poner atención en él.
Se Acabó La Fiesta (SALF) viene del impulso mediático de su lider, Alvise Pérez. Aquí la ecuación del parásito se rompe. Su vida viene de los fregaderos de los pub londinenses. De su habilidad empresarial y de la pátina de planeador de los vientos contrarios a la gente de bien. Porque sabe que es pagar impuestos, tener empresa, hacer cola en la seguridad social, atender a un enfermo de la familia, sufrir la desestructuración familiar que cuece en muchas familias españolas… Esto nos suena a todos. Que tire la primera piedra quien no.
Además como político trae unas alforjas llenas de órdenes de prisión a corruptos políticos. No creo que exista mejor aval. Ni que haya político, que sin la ayuda de la desvergüenza, pueda criticarlo. De momento, este político no trae promesas. Trae hechos comprobados. No tiene que demostrar que sabe hacerlo, ya lo ha hecho.
SALF conoce el problema de la sociedad española y andaluza, en particular. Nos dice que esto no es una guerra entre izquierdas y derechas; sino entre gente corriente y parásitos ¿Dice la verdad? ¡Hombre! pues para empezar su primer candidato, Adrian Yacar proviene de un mundo lleno de problemas; pero además ajenos, y ha demostrado ser más que resolutivo. Eligió una profesión dedicada a la Libertad Civil. Sí, a ese concepto social que provee de seguridad a la nación, al ciudadano. Es policía y además, no es un policía cualquiera. Tiene una trayectoria más que laureada y, sabes Dios qué cosas habrá visto, cuando decide cambiar el terreno de investigación y los métodos de solución.
Adrián Yacar, como Alvise, no viene a demostrar nada. Ya lo ha demostrado. Conoce la Libertad Civil por oficio y la Libertad Política por su ausencia en España y por su estudio de ella. Merece la pena, siendo andaluz, optar por alguien que marca la diferencia y es completamente fiel a los preceptos de Blas Infante. No a los preceptos vendidos, sino a los olvidados deliberadamente por la élite política de siempre, los parásitos.
Quien esto escribe, amado lector, nunca votó porque ningún partido político me engañó. De sobra supe siempre que ninguno de ellos me entregaría la Libertad Civil (Seguridad e Independencia Judicial) ni la Libertad Política (Separación de Poderes real y capacidad de revocación del escaño por exigencia del elector)
Hoy en día, SALF lleva eso como compromiso, no como promesa. Ese es el fin de la partidocracia que continuamente gritan Alvise Pérez y Adrián Yacar.
Ave María Purísima.











