El Tribunal Supremo admite a trámite el recurso contra la regularización de inmigrantes presentado por la Comunidad de Madrid
El Tribunal Supremo (TS) ha admitido a trámite el recurso presentado por el Gobierno madrileño, presidido por Isabel Díaz Ayuso, contra la regularización extraordinaria de migrantes aprobada por el Gobierno de la nación. Así consta en el documento al que ha accedido Europa Press después de que la Abogacía General de la Comunidad de Madrid interpusiera el recurso el pasado viernes, en el que también se solicitó como medida cautelar la suspensión del real decreto.
La Administración General del Estado cuenta ahora con cinco días para alegar sobre las cautelares solicitadas por el Ejecutivo madrileño.
Desde el Gobierno regional justificaron la presentación de este recurso porque consideraban que afectaba “gravemente a la prestación de los servicios públicos madrileños sin articular mecanismos financiación y de provisión de medios”, además de “contravenir” la normativa de la Unión Europea y “afectar” a la seguridad.
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha hecho un llamamiento a las administraciones gobernadas por el Partido Popular para que abandonen “la confrontación y el politiqueo” y se alineen con el tejido social para trabajar en favor del proceso de regularización de migrantes impulsado por el Ejecutivo central. “Que se pongan a remar, que se pongan a ayudar y que aprendan de la responsabilidad del tejido social”, ha dicho.
En este sentido, Martín ha lamentado la posición en la que se ha quedado el PP, que pasa por hacer del proceso de regularización “una batalla partidista para intentar sacar algún rédito político en contra de los intereses de quienes más lo necesitan” y “en contra del sentir de una amplia mayoría social”.












Sorprendente, los del Mandil deben andar mas cabreados que los monos malayos con almorranas, un `pequeño contratiempo en la AG NWO.
Si no me equivoco de persona, fue Adolfo Prego, ex-magistrado del Tribunal Supremo, el que dijo en el Cascabel, que un Decreto, o similar (no recuerdo la denominación), no podía ir en contra de lo que decía la ley de la materia, al respecto. Alguien le rebatía, y él decía que puede desarrollar la ley, pero no ir en contra. Y no sé si se decía que se tenía que cumplir según la ley.