Trump insulta a Cristo y la derecha calla
Fraguas.- A uno se le queda cara de eso cuando la línea de la moralidad aceptada como propia chorrea por la pernera de aquellos que se les suponía garantes del “savoir faire”.
Y es que se me rajan las carnes con la actitud moralina de la derecha española. Ellos son quienes se pusieron el listón del patriotismo. Ellos son la bandera, el honor y la verdad; al menos así lo han vendido siempre. Les creí, sí; les creí.
Si algo tuve en contra es que, por pura ciencia política, siempre he considerado que los trajes, posiciones y simbolismos patrióticos deben estar alejados del hedor de la sentina de Nínive que son los partidos. Ser español por pertenecer a un color determinado es quitar esa condición a quien no expresa el sentimiento con la misma vehemencia. Por esa regla de tres , yo mismo estaría apartado de la españolidad en la que fui criado.
La derecha española y en especial VOX siempre ha criticado a la izquierda en materia religiosa.
Los continuos ataques por parte de la atea facción a la religión católica, con la permisividad mal entendida de los seguidores del Señor, han sido siempre rebatidos con el espejo ante el moro. Me explico: cuando una supuesta defensora de la libertad ha enseñado las tetas en una capilla, la derecha respondía: “¿Por qué no lo haces en una mezquita” Cuando una presentadora, exhuberada en carnes, presentaba el Sagrado Corazón en una imagen de Baal, un toro; la derecha respondía: “¿Por qué no lo hace con Mahoma?”
La derecha siempre denunció que esas acciones no suponían transgresión; pues no cabe la transgresión en los terrenos de la libertad. Y en esos envites de dignidad se sustentaba VOX y el PP.
Pero cuando la presión alcanza al servilismo real; entonces se acaba la moral y abunda la moralina. Estoy esperando a que Abascal o Feijoo le digan a Trump: “¿Por qué no haces una foto en la que te representes como Mahoma?” ¿Por qué no vinculas a Mahoma con Baal? Qué es la figura que emerge de las nubes en el desacertado poster que declara la personalidad del bombardero de colegios, del destructor de civilizaciones.
Poderoso caballero es don dinero. Y en España el servilismo al señorito nunca desapareció, es un mal endémico con el que tenemos que vivir eternamente, por lo visto.
Trump es un caballo bayo. Aquel en el que viene montado el anticristo.
Abascal es un pusilánime que se arrastra con la serpiente, incapaz de mantener su discurso patriótico cuando se requiere.
Sánchez es lo que es, no voy a descubrir nada; pero de momento, y no sé por qué intereses, ha demostrado más patriotismo que todos estos vende patrias.
Una anécdota ilustrativa. Cuando en la Guerra Civil las tropas rojas diezmaron a las de Mussolini en Guadalajara, los dirigentes nacionales de Franco lo celebraron al lema de “Rojos, pero españoles” Distinguían a la perfección la política de la Patria.
El seguidismo a un desnortao como Trump evidencia la baja estatura política de Abascal y Feijoo. En comparación, los ayatolás respetan a Jesús hasta límites infinitos, comparados con el americano. Incluso en Teherán existe una boca de metro dedicada a la Virgen María.
No es posición bélica. Es posición moral y defensa del catolicismo, del cristianismo; si me apura, amado lector.
La posición bélica correcta es la que siempre tuvo la idiosincrasia de este país, la neutralidad.
Ave María Purísima.











