Los partidos de centro-derecha deben pactar el Senado
José María Rotellar.- Al haber pactado la izquierda una candidatura conjunta para el Senado, si PP y VOX presentan sus candidaturas en todas las provincias, podría pasar el PP a ser segunda fuerza en muchas de ellas, perdiendo su mayoría en el Senado, sin que VOX obtuviese ningún escaño y llevando a la izquierda a controlar la Cámara Alta. Una simulación con los datos de julio de 2023, nos arroja una pérdida importante para el centro-derecha, ya que aunque por poco, en muchas circunscripciones habría sumado más votos ese frente de izquierdas que el PP, pasando a ser la izquierda la primera y el PP el segundo en muchas provincias. Eso hace que el PP pierda dos senadores y que la izquierda gane dos senadores por cada circunscripción en que el PP fuese ahora segundo en lugar de primero, sin aportar ningún senador VOX, que todos los que tiene son por designación autonómica, ya que el tercero en las elecciones al Senado no obtiene ninguna representación. Es cierto que es suponiendo que vayan a tener los mismos votos los partidos de izquierdas que en 2023, que probablemente obtendrán menos; y que todos voten en bloque, que puede ser que no, pero el riesgo de que lo logren es elevado.
El centro-derecha debe ser inteligente, ambos partidos, PP y VOX. No solo debe tener mayoría absoluta en el Congreso, sino también en el Senado para poder impulsar en las dos cámaras las reformas y la regeneración que España necesita tras estos ocho años y medio de sanchismo, que la ha destrozado. Parece que están negociando, según se lee en la prensa, pero deben analizarlo con toda frialdad: si no hay acuerdo entre ellos, el PP perderá muchos senadores, VOX no conseguirá ninguno, y el centro-derecha perderá la mayoría en el Senado.
Lo más lógico sería que VOX, que no tiene casi opciones de obtener algún senador, retirase sus candidaturas en todas las circunscripciones, porque en donde las deje el riesgo de perder el centro-derecha es alto, que pida el voto para el PP en el Senado y que pueda ser compensado, bien con algunos senadores de designación autonómica, bien con algunos puestos en las listas del PP al Senado. Y el PP debe pactar, porque lo contrario le arrebata la mayoría absoluta. No valen tampoco que uno presente dos y otro uno, porque los electores pueden no votarlos a ambos, al desconocerse la mecánica del voto al Senado, como les pasó en el año 2000 a Almunia y Frutos. España se juega mucho y ambos partidos deben ser responsables.










