Desde que gobierna Sánchez todo lo malo es siempre peor en España
José Antonio Vera.- Tras los gravísimos incendios del pasado verano, pensábamos que el Estado se pondría manos a la obra para evitar que este año sucediera lo mismo. La realidad es que, más allá de los incrementos presupuestarios y dotaciones que sí han realizado las autonomías, el Estado no ha hecho casi nada. De manera que aquí seguimos con la misma tragedia repetida, igual que sucedió en La Palma, con la pandemia, con la Dana, el apagón y el caos ferroviario. Desde que gobierna Sánchez, todo lo malo es siempre peor en España. Y nunca se trabaja en la solución. La única salida que propone nuestro timonel es que se firme cuanto antes el Pacto frente a la Emergencia Climática. Bien, pero mientras eso ocurre, se sigue prohibiendo limpiar el monte, no se incrementan las dotaciones contraincendios, no se renueva la flota de hidroaviones. Lo cuenta muy claro Javier Capitán, teniente de alcalde de Pedro Bernardo: «Pedimos permiso para trabajos preventivos, pero no nos dejaron. De haberlos hecho nos hubieran puesto una multa imposible de pagar. Prohíben todo en el monte, coger piñas, limpiarlo con animales…. No sé cuáles serán las órdenes, pero la Guardia Civil hacía demasiado hincapié en que abandonáramos el municipio, desalojarlo por completo cuando el fuego estaba a más de 20 kilómetros, sin pizca de humo en el pueblo. Y lo más llamativo es que había por todos lados cuadrillas sin hacer nada, sentados en cunetas con el móvil hablando o durmiendo, con los camiones parados. No vi a nadie de la UME trabajando».
Cuenta el gerente de Explotaciones Forestales Fraile como hace once años la Comunidad de Madrid le adjudicó la limpieza de los cortafuegos de la Sierra, 83.900 hectáreas hasta Toledo. Al tercer día faena, le paran dos ecologistas con un agente forestal diciendo que los trabajos están clausurados. Dice que desde entonces no se ha hecho casi nada, apenas cortafuegos ridículos que no impiden que pasen las llamas de un lado a otro.
Otro ejemplo son los hidroaviones. En 1975, el Estado disponía de 30 Canadair operativos, ahora solo 14, de los cuales apenas 7 funcionan. Está prevista la incorporación de otros 7 de gran capacidad, pero no empezarán a llegar hasta 2028. Ese año se entregará un solo avión y el lote completo, en 2031. Los pocos Canadair que tenemos son viejos. Los que lleguen en 2028 son los de Havilland Canada, la única empresa que los fabrica. Bueno, la única no, porque China ha construido ahora un hidroavión del tamaño de dos Canadair para apagar incendios, que tampoco compramos. Y los rusos tienen el Beriev B-200, que carga 12 mil litros en 14 segundos, el doble que un Canadair. Tampoco podemos usar los helicópteros antiincendios K-32 Kamov, capaces de descargar 5 mil litros de una sola vez. Tenemos una flota de 8 de ellos parada. Por las sanciones de la UE no recibimos suministros. Y en España está CASA, empresa que forma parte de Airbus Military, que podría producir aeronaves de este tipo, pero nada se hace al respecto. A Sánchez le vale con hablar de emergencia climática. Ya veremos cuánto tarda en emprenderla contra Ayuso, pese a que Madrid está haciendo un esfuerzo ímprobo. Es la región de Europa que más invierte contra incendios, pese a ser de las más pequeñas en territorio. A Sánchez le da igual.











