El sanchismo contra Vivas
Francisco Marhuenda.- Hay que reconocer que la armada mediática del sanchismo es tan implacable como bien mandada. No necesita otra cosa que recibir la orden de La Moncloa para emprender la campaña más despiadada, aunque sea inconsistente y basada en mentiras, contra cualquier enemigo de Sánchez. Es cierto que la mantiene generosamente con el dinero de todos los españoles, pero hay que reconocer que es una orquesta bien afinada. No hay más que escuchar a los principales tenores del régimen, como Óscar López, Patxi López, Óscar Puente y el coro de mariachis, para constatar que el inquilino de La Moncloa es un estadista sin parangón en la Historia de la Humanidad, que estuvo ocupadísimo desde el primer minuto con la crisis provocada por la invasión marroquí de Ceuta y que los problemas que impiden que se resuelva son responsabilidad del presidente de la ciudad autónoma. Vivas es un político muy querido, discreto y eficaz. A políticos fanáticos como Óscar López y el coro de mariachis que intervienen en las ruedas de prensa del Gobierno no les importa la verdad, sino la propaganda.
El presidente ceutí no ha querido ser un palmero monclovita y defiende los intereses de los habitantes de Ceuta. A estas alturas no sabemos qué intereses defiende Sánchez, porque hemos visto que durante el verano se preocupó del bienestar de su familia y de intentar confundir a los españoles sobre la invasión y sus responsables. Como siempre, le puso salsa, incluyendo a los enemigos habituales que se ha inventado, como los israelíes, la internacional ultraderechista y el PP. Con la llegada del curso electoral se ha enterado, aunque le ha costado bastante, de que tiene un Gobierno lleno de inútiles y que la crisis es muy grave. En este caso no me refiero a Ceuta y los ceutíes, que no le interesan, sino a las consecuencias electorales. Nunca hay que pensar que le pueda interesar otra cosa que no sea su proyecto político y hasta se habrá convencido de que es lo mejor para España. Por supuesto, si hubiera gobernado con una formación de centro, ahora sería un profundo defensor de esa fórmula. La operación de desprestigio que ha emprendido contra Vivas es una vergüenza, aunque este tipo de comportamientos es la marca de fábrica del sanchismo.












