Pedro Sánchez se siente ofendido por los votantes (Videocomentario de Joaquín Abad)
Pedro Sánchez ha recibido el golpe de Andalucía como recibe siempre las malas noticias: no como un aviso democrático, sino como una ofensa personal.
Andalucía, que durante décadas fue el granero del socialismo español, la tierra donde el PSOE parecía tener la cosecha garantizada, acaba de enviar un mensaje brutal. El partido de Felipe González, de Chaves, de Griñán y de toda aquella maquinaria que gobernó la Junta durante casi cuarenta años, queda reducido al peor resultado de su historia. Y al frente de ese desastre estaba María Jesús Montero, la candidata elegida por Sánchez, la ministra de confianza de Sánchez, la voz más característica del sanchismo.











