El Ministerio de Sanidad no detectó dos casos de hantavirus que después se confirmaron en vuelos de regreso a sus países
La ministra de Sanidad, Mónica García, afirmó este domingo que los controles epidemiológicos realizados por el personal de Sanidad Exterior a los pasajeros del crucero MV Hondius confirmaban que todos ellos se encontraban asintomáticos antes de abandonar Tenerife. Sin embargo, pocas horas después, Francia y Estados Unidos han comunicado la detección de al menos dos positivos relacionados con el brote de hantavirus declarado a bordo del buque, además de un caso con síntomas compatibles con la enfermedad.
La ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist, ha revelado este lunes que una de las cinco francesas evacuadas el domingo desde Tenerife a París dio positivo por hantavirus tras presentar síntomas durante el vuelo desde Canarias.
Según ha explicado en una entrevista concedida a la emisora France Info, el estado de la paciente “ha empeorado esta noche”, después de los primeros síntomas detectados en el avión. Las autoridades francesas han identificado además a 22 ciudadanos franceses como como casos contacto, que permanecerán aislados bajo vigilancia sanitaria.
La mujer, según las autoridades francesas, comenzó a presentar síntomas durante el vuelo de repatriación, que aterrizó poco antes de las 16:30 horas locales del domingo en el aeropuerto parisino de Le Bourget, y después fue ingresada en un hospital de París, junto a los otros cuatro franceses repatriados ayer en un vuelo sanitario.
Esas cuatro personas han dado negativo por hantavirus, pero permanecerán “hospitalizadas durante un mínimo de 15 días”, ha declarado la ministra, quien ha añadido que un decreto firmado ayer por el primer ministro, Sébastian Lecornu, que permite a las autoridades “endurecer estos periodos de aislamiento”.
En paralelo, las autoridades estadounidenses han informado de que uno de sus nacionales repatriados del crucero de lujo MV Hondius ha dado un “positivo leve” en la prueba PCR de la cepa Andes del hantavirus, mientras que otro pasajero presenta “síntomas leves”. Ambos forman parte de un grupo de 17 ciudadanos estadounidenses evacuados desde el barco y trasladados en un vuelo del Departamento de Estado hacia Estados Unidos.
El Departamento de Sanidad y Servicios Humanos norteamericano precisó en un comunicado que los dos pasajeros afectados viajaban “en unidades de biocontención” de la aeronave “por precaución”.
El avión trasladará a los pasajeros al Centro Regional de Tratamiento de Patógenos Emergentes (RESPTC), ubicado en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska, donde serán sometidos a una evaluación clínica completa y recibirán atención especializada en función de su estado de salud. Posteriormente, los pacientes con síntomas leves serán derivados a un segundo centro especializado cercano a su destino final.
La Razón











