Primero los de aquí… salvo cuando hay que contratar
Casal Moreno.- En un giro que sorprendería a absolutamente nadie con memoria funcional, el concejal de Vox en el apacible municipio ha vuelto a demostrar que la coherencia, como el WiFi en el campo, es algo que se invoca mucho pero rara vez aparece.
Firme defensor de la “prioridad nacional”, ese concepto que en campaña se pronuncia con el pecho inflado y la mirada al horizonte, el partido de nuestro protagonista ha construido un discurso político basado en proteger al trabajador local. Todo muy épico, muy de bandera ondeando al atardecer. Hasta que uno decide darse un paseo por su negocio.
Allí, la realidad ofrece una experiencia multicultural digna de folleto turístico. Sus empleadas, eficientes y trabajadoras, proceden en su mayoría de otros países. Una plantilla diversa que, curiosamente, parece no encajar del todo en el relato del concejal… salvo en la parte en la que hacen que el negocio funcione.
Si se le preguntara por la aparente contradicción, el edil ofrecería una explicación que podría pasar por filosofía avanzada si no fuera porque suena más a malabarismo verbal: “Yo defiendo a los de aquí… pero claro, hay que encontrar gente que quiera trabajar”. Una afirmación que, traducida al idioma de la calle, vendría a significar: “Primero los de aquí, siempre que no me complique la cuenta de resultados”.
Mientras tanto, nuestro concejal continúa con su cruzada política, denunciando los peligros de lo extranjero desde un pequeño negocio al que, irónicamente, contribuyen cada día los mismos trabajadores a los que su discurso parece dejar fuera.
Al final, la doble moral no es tanto una contradicción como una estrategia: una para el mitin y otra para la caja registradora. Porque, al parecer, la patria es lo primero… justo después de los beneficios.











