Colección de errores con sello judicial
Alejandra G.P.- España siempre ha sido tierra de oportunidades, algunas más rápidas que otras, claro. Mientras hay quienes pasan años rellenando formularios, haciendo colas infinitas y reuniendo documentos con más sellos que un pasaporte diplomático, otros descubren que el camino más corto hacia la legalidad puede empezar, curiosamente, con la irregularidad.
España es un país acogedor, de hecho, que algunos visitantes no solo traen maletas, sino también un currículum bastante extenso.. judicialmente hablando, con una trayectoria consolidada en reincidencia.
Qué puede pasar cuando se pone en peligro la seguridad de una nación? Lo primero que se me viene a la cabeza es el impacto social y creo que es lo mismo que se le pasa por la cabeza al Sr. Sánchez. Ello conlleva al miedo y tensión social, polarización política, mayor debate sobre inmigración, seguridad o leyes, cambios en políticas públicas. Resultado del regalazo: 1 millón de votos.
Lo que no ha pensado este hombre es en las consecuencias económicas que ya venimos arrastrando desde hace unos años, como la menor inversión extranjera, caída del turismo, inestabilidad en los mercados y el aumento del gasto público en general. El refuerzo en seguridad, no existe por supuesto. No hace falta. Puede entrar todo el que quiera en el país sin restricción alguna.
El efecto llamada está servido, con ello también hay más demandas de cambios legales o políticos, por tanto la preocupación ciudadana está creciendo considerablemente.
Al final, la ironía es que, en un mundo donde se valora tanto la experiencia acumulada, hay quien llega con demasiada…y precisamente en el apartado que nadie había pedido.
No quiero pasar por alto el tema estrella de la semana, la esposa mantecosa del Presidente del Gobierno. Y digo mantecosa, porque está bien untada por todas partes y que durante semanas, la narrativa fue casi poética:
Que si esto es una campaña,
Que si todo eran rumores,
Que si el ruido mediático,
Que si máquina del fango,
Que si la oposición nerviosa.
El guión era perfecto. Tan perfecto que parecía escrito por alguien que jamás imaginó que aparecería un juez con ganas de leer papeles.
Y de repente, lo que era “nada” pasó a ser imputación, pero sus defensores, la ven como una imputación suave, ecológica, simbólica, como quien recibe una invitación a una boda… pero del juzgado.
Esto se soluciona esperando a que surja otro escándalo y así sucesivamente.
Termino con una frase del por todos conocido Groucho Marx que dice; “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.











