Hackear un canal incómodo también es censura (Video comentario de Joaquín Abad)
Lo ocurrido con Albert Castillón y Castillón Confidencial no es una simple incidencia técnica. Su propio medio denunció el 29 de marzo de 2026 que “todos los canales de YouTube y redes sociales” fueron hackeados, que el ataque alcanzó también al correo electrónico y que los intrusos llegaron a usar el canal principal para emitir directos de criptomonedas. La reacción fue abrir un canal alternativo, Castillón Confidencial SOS.
Castillón sostuvo además en X que el golpe afectó a una comunidad de más de 400.000 seguidores en total, mientras los resultados públicos de YouTube situaban su canal principal en el entorno de los 330.000 suscriptores.











