Escribano renuncia a la fusión con Indra después de que el Gobierno señalara un conflicto de intereses
La compañía Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) ha anunciado que renuncia a la fusión con Indra, después de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) pidiera paralizar la operación hasta que se resolviera el conflicto de intereses que suponía adquirir la empresa familiar del actual presidente, Ángel Escribano.
«No se dan actualmente las circunstancias que permitan una potencial operación», afirma el escrito de EM&E, según puede leerse en el comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por Indra, que se ha desplomado un 17% en Bolsa y ha acabado cerrando la sesión con una caída del 12%.
Con esto, la multinacional tecnológica española, que está participada en un 28% por el Estado a través de la SEPI, ha dado por concluido el proceso de análisis de la fusión cuestionada. De hecho, no solo involucraba al presidente Escribano: actualmente EM&E está dirigida por su hermano, Javier, quien a su vez también está sentado en el consejo de administración de Indra. Las negociaciones comenzaron, no obstante, en la etapa anterior, bajo el mandato de Marc Murtra, y el Gobierno niega que supieran de ellas cuando nombraron a Ángel Escribano.
La empresa ha sido tradicionalmente un gigante del sector de defensa, pero tiene líneas de negocio dedicadas también al transporte, la energía, las telecomunicaciones y los servicios financieros, con base tecnológica.
Montero asegura que el Gobierno desconocía la operación
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se ha referido a este asunto este jueves por la mañana, en la primera edición de Los Desayunos de RTVE y la Agencia EFE, y ha asegurado que el Gobierno desconocía que la tecnológica explorara una operación con EM&E. «El nombramiento de Escribano no estaba relacionado con la otra empresa. No conocíamos este conflicto de intereses cuando se nombró», ha señalado, y ha rechazado que pudiera llevarse a cabo en estas condiciones.
Después de que la SEPI expresara su «preocupación» por el conflicto de intereses, fuentes cercanas al presidente de Indra aclararon que no tenía intención de marcharse y que tampoco se le había instado a dimitir. El pasado mes de junio, Escribano fue ratificado por el 98,49% de los accionistas. Además, cuenta con el respaldo de fondos de inversión relevantes como Amber o Third Point, que se habían mostrado partidarios de que la fusión con EM&E saliera adelante.
Días antes, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, había evitado intervenir directamente en la crisis, recordando que la continuidad de la presidencia era una decisión que «corresponde a los órganos de gobierno de la empresa», donde sí tiene voz la SEPI, que depende de Montero.











