No más amenazas ni falsa diplomacia: empezó la madre de todas las guerras

Una columna de humo emerge del centro de Teherán tras un ataque israelí este sábado. Irán anunció este sábado el cierre de su espacio aéreo después de que se escucharan varias explosiones en diversos puntos de Teherán y de que Israel informara de que ha lanzado un ataque preventivo contra el país persa.
Carlos Flores.- El sábado 28 de febrero de 2026, en día de Sabbat judío y en plano Ramadán musulmán, las fuerzas conjuntas de Estados Unidos e Israel, bombardearon ferozomente Irán. En el inicio de algo que pronostiqué en dos entregas anteriores y que pasa de ser un simple conflicto, donde la diplomacia -aunque usada a medias- no podía detener algo que pintaba inevitable: guerra.
Desde la locación donde me encuentro, un hostal en Europa plagado de musulmanes en busca de ayuda humanitaria, la convulsión fue instantánea. Gritos, marroquíes, libaneses, argelinos, todos caminando de un lado a otro pegados a sus teléfonos viendo la única noticia que hoy es NOTICIA: se le acabó el tiempo a Irán. Israel y Estados Unidos iniciaron el ataque masivo a Irán. El objetivo es claro: derrocar, eliminar el régimen iraní. Esto se traduce en que se trata de dos operaciones muy bien estructuradas, Roaring Lion (Israel) y Epic Fury (EE.UU). Esto, tras período que comenzó a finales de enero de presencia de los americanos en aguas del Golfo Pérsico, No hay planes b ni objetivos secundarios. Borrar de la faz de la Tierra a Ali Jamenei, eso es todo. Y establecer una nueva era en Irán.
Isfahán, Qom, Karaj, Kermanshah y otras ciudades. Los objetivos claves del liderazgo iraní fueron bombardeados, al igual que instalaciones nucleares/misilísticas, bases militares y capacidades navales. Irán estaba a la espera de esto, sabía que tenía el cronómetro en su contra. Y el contraataque fue Inmediato y múltiple, con misiles balísticos (los mismos que Trump exigía no utilizarán nunca más) y drones contra Israel que activaron las alarmas y sirenas en Tel Aviv y Jerusalén; y ataques directos a bases estadounidenses en el Golfo (Al Udeid en Qatar, Al Dhafra en EAU, Al Salem en Kuwait, Quinta Flota en Baréin). Hay múltiples reportes de daños y al menos una víctima fatal en Abu Dhabi.
Poco o nada se tomó Australia para sumarse formalmente con apoyo logístico e inteligencia, alineándose con EE.UU. e Israel para “evitar que Irán obtenga armas nucleares”. En palabras de Trump, han sido: “major combat operations,” mientras hacía un llamado abierto al pueblo iraní a alzarse y derrocar al régimen. Y con la desestabilización que el régimen Iraní sufrió el año pasado y que solo pudo detener masacrando a sus ciudadanos, la balanza de subsistencia de Ali Khamenei tiene el peso en su contra. Al cierre de esta nota, funcionarios del régimen iraní han dado tibias, por no decir poco claras, declaraciones que no dejan claro si está vivo o muerto. El canciller iraní dio una entrevista donde dijo que “hasta donde él sabía”, Jamenei seguía vivo.
Israel, por su parte, está listo para todo. Netanyahu dijo que continuarán “el tiempo que sea necesario”.
Y el tiempo es lo que vale en esta etapa. Durante las próximas 24-72 horas se juega el futuro de la humanidad. En el escenario militar, se vienen más olas de ataques inmediatos. Con target en disminuir las capacidades nucleares y derrocar al régimen. La campaña israelí-norteamericana está diseñada para, según fuentes del gobierno de Trump, durar días, no horas. Del otro lado, Irán se enfocará en objetivos claves militares israelíes y veremos cómo se planta frente a la armada y los portaaviones norteamericanos. La gran incógnita es si se cerrará total o parcialmente el Estrecho de Ormuz. Recordemos que este es el corredor del 20% del crudo mundial. La afectación de cualquier acción en esa zona afectará instantáneamente la economía mundial.
En el área diplomática, habrá comunicados enérgicos tanto de China como Rusia, repudiando el ataque. Pero hasta ahí. La ONU estará caliente con sesiones de emergencia. Mientras los países del Golfo se mantendrán en alerta permanente. La respuesta del resto de los países árabes está latente. Por ahora, Qatar, Irak, Siria y Libia han rechazado el ataque y manifestado su apoyo a Irán. Y aquí, en esta encrucijada de apoyos de bando y bando, se entrelaza el nivel de escalada global que tendrá lo que hoy sábado 28 ha comenzado.
La línea diplomática se ve casi inexistente… Desde el último día de este mes de febrero, otro conteo regresivo ha comenzado… el de un posible armagedón.











