El ejército iraní en cifras: así es la capacidad militar de Israel e Irán en tierra, mar y aire
La escalada bélica entre Israel e Irán ha entrado en una nueva fase esta mañana con el lanzamiento de una operación militar israelí de envergadura sobre Teherán. Mientras las sirenas antiaéreas resuenan en ambas naciones y el espacio aéreo del medio oeste permanece cerrado, el mundo vuelve a poner la lupa sobre la capacidad militar de los dos enemigos.
El conflicto enfrenta a dos doctrinas militares radicalmente opuestas: por un lado, la superioridad tecnológica y el poder aéreo de Israel; por el otro, la abrumadora superioridad numérica y el arsenal de misiles de Irán.
Los informes de inteligencia indican que los ataques de esta mañana se han centrado en infraestructuras militares y posiciones cercanas a oficinas gubernamentales en el centro de la capital iraní; “El Estado de Israel ha lanzado un ataque preventivo contra Irán para eliminar las amenazas contra el Estado de Israel”, declaró el ejercito israelí en un poast de X emitido tras el inicio de las hostilidades, activando además un “estado de emergencia inmediato” en todo el país.
Dominio por dominio: así se comparan las fuerzas
En términos de personal activo, Irán posee una clara ventaja, con aproximadamente 610.000 soldados en servicio activo, una cifra que contrasta con los 169.500 efectivos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
Sin embargo, Israel puede movilizar rápidamente a unos 465.000 reservistas, lo que le permite triplicar el tamaño de su ejército en cuestión de días, un sistema de movilización que contrasta con la reserva iraní, estimada en 350.000 efectivos. Además, Irán cuenta con la poderosa Guardia Revolucionaria (IRGC), una rama ideológica y de elite militar que supervisa las fuerzas paramilitares Basij y la Fuerza Quds, especializada en operaciones en el extranjero.
El contraste más significativo se da en el aire, mientras Israel opera una flota de más de 340 cazas avanzados, incluyendo el crucial F-35I Adir de quinta generación, que le otorga una capacidad de penetración y superioridad aérea inigualable en la región, la fuerza aérea iraní depende de una flota envejecida de F-14 y MiG-29, cuya operatividad se ve gravemente limitada por décadas de sanciones internacionales.
En tierra, la balanza de carros de combate es más pareja: Israel despliega unos 2.200 tanques Merkava, conocidos por su avanzada protección, frente a un número ligeramente superior de tanques iraníes (unos 2.800), aunque de tecnología inferior.
Donde Irán busca equilibrar la balanza es en su arsenal de misiles; posee la mayor reserva de proyectiles balísticos de Oriente Medio, con más de 3.000 misiles, algunos con capacidad para alcanzar objetivos a 2.000 kilómetros.
Frente a esto, Israel ha desplegado un sistema de defensa aérea multilayered (en capas) único en el mundo, compuesto por Iron Dome, David’s Sling y el sistema Arrow, que presumen de tasas de intercepción superiores al 90%, aunque los analistas advierten de que una saturación con misiles hipersónicos iraníes podría ponerlos a prueba.
En el mar, Israel cuenta con solo 5 submarinos de la clase Dolphin, pero se cree que están modificados para portar misiles de crucero con capacidad nuclear. Irán, por su parte, posee 19 submarinos, aunque la mayoría son de pequeño porte y diseñados para misiones de acoso y minado en aguas poco profundas como el Estrecho de Ormuz.
La respuesta, que se espera inminente, podría determinar si este conflicto se convierte en una repetición de la guerra relámpago de junio o en una contienda de desgaste prolongado para la que Irán lleva décadas preparándose.











