¿Existe una relación entre el incendio de Los Gallardos y la concesión de un proyecto fotovoltaico en la zona?
Magdalena del Amo.- El verano de 2025 fue literalmente infernal, con el resultado de miles de hectáreas calcinadas, millares de animales abrasados, cientos de casas derruidas y casi un centenar de muertos. El cambio climático no mata, pero una pésima gestión y una falta de previsión y dotación de medios es una candidatura al asesinato. Y la situación se repite ante la indolencia o la mala intención. De las 14 aeronaves FOCA prometidas en mayo, solo hay seis operativas, es decir, solo el 50% de los aviones anfibios de élite, capaces de cargar en ríos y pantanos hasta 6.000 litros de agua.
Los FOCA están adscritos al Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y gestionados por Protección Civil. Conviene recordar que este ministerio fue creado por el gobierno de Pedro Sánchez en 2018, cuyas ministras, Teresa Rivera (la de la DANA) y Sara Aagesen, se encuentran bajo la espada de la corrupción (menudas elementas). Tampoco han aumentado el número de brigadas teletransportadas (BRIF), cada una con un helicóptero de transporte de bomberos. La respuesta del gobierno es una tomadura de pelo; un reírse de los ciudadanos y un atentado contra sus vidas. “Que se repartan los aviones”, dicen refiriéndose a las autonomías.
Estamos hablando de un gobierno sin la más mínima dosis de empatía, sentido del deber y conciencia de Estado. ¿Algún interés además de esto? ¿Existe un plan para arrasarlo todo? ¿Está relacionado con la planta fotovoltaica concedida por el ministerio de la sospecha? Solo pensarlo pone los pelos de punta. Pero es que del gobierno de Pedro Sánchez se puede esperar cualquier fechoría para seguir manteniendo el poder otorgado por el inframundo. Como tributo al dios Moloc, acaba de inmolar en la pila sacrificial a una docena de víctimas del incendio de Los Gallardos. Los llamados dioses, que en realidad eran demonios, siempre han pedido sangre: corderos degollados, vacas, seres humanos adultos y niños. La historia, la antropología, las tradiciones y los libros sagrados hablan sobradamente de estos extremos. Pero esta dinámica no solo alude a hechos míticos y legendarios del pasado, sino a una realidad presente, que permea el mundo, abrazada por plutócratas, magnates y sátrapas, de los cuales Pedro Sánchez, que parece vivir en un universo paralelo, sumido en su realidad, es un vivo ejemplo.
Este personaje que llegó a la política con trampa, cuya mujer está imputada de cuatro delitos, cuyo suegro y familia se hicieron ricos con el proxenetismo y la prostitución gay, incluso con menores; al frente de un gobierno corrupto con miembros en la cárcel y más de un centenar de imputados; que han intentado desprestigiar a la Policía, a la Guardia Civil y a los jueces, inventándoles historias y pagando para desprestigiarlos, ha demostrado carecer del más mínimo escrúpulo, sentido del pudor, de la vergüenza y del respeto a los seres humanos, a la ley y al Estado. Es un usurpador, un engañador, un ilegítimo; lo peor que ha pasado por el palacio de la Moncloa. Por fortuna, aún no han pasado a la acción, pero los jueces y demás cooperantes con la Justicia deberán protegerse. No hay que olvidar que Leire Díez quería a Balas “muerto mejor”.
Dirigidos por “The one”, también conocido en algunos documentos como P Punto S Punto, esta banda se está dedicando a sangrar a los ciudadanos y a expoliar las arcas del Estado e incluso los fondos europeos, a los que ni el Tribunal de Cuentas fue capaz de seguirles la pista.
Entretenidos y ocupados en el pillaje, se entiende que no se hayan preocupado del mantenimiento mínimo de las instituciones e infraestructuras que heredaron con un grado de salud más que aceptable. Ocurre ahora lo que habíamos visto, y vivido, en países hispanoamericanos regidos por dictaduras comunistas como Cuba, El Salvador, Venezuela o Argentina. Todo lo público funcionaba mal o, simplemente, no funcionaba: los policías y los militares disparaban contra los ciudadanos que reclamaban justicia, las maras invadían las calles campando a sus anchas, y los jueces sentenciaban al dictado del sátrapa. Hay que decir que, gracias a sus nuevos gobernantes, algunas de estas naciones se han transformado en lugares vivibles. Todo lo contrario a lo que ocurre en España tras instalarse este modelo de ejercer la política, donde, para colmo y como emblema de país corrupto, la Fiscalía y el Tribunal Constitucional son apéndices del gobierno y, por tanto, enemigos de la sociedad y del Estado.
El desplome del Estado del bienestar empezamos a vislumbrarlo por un detalle muy simple, pero oloroso: la falta de higiene en los aseos de los aeropuertos, estaciones de tren y autobuses de largo recorrido. A eso siguió el deterioro humano en el trato, el mal funcionamiento de la megafonía, los retrasos, los vaivenes y movimientos bruscos. El accidente de Adamuz podría haberse evitado, pero había que robar. El declive también apareció en autopistas, autovías y carreteras nacionales, con excesivos baches y remiendos, así como en las áreas de servicio. En la sanidad reina el desorden. No hay médicos para visitas a domicilio y en la mayoría de ambulatorios atienden por teléfono y se libran del paciente recetando paracetamol. Tal cual, aunque parezca un chiste. ¡Y qué vamos a decir de bomberos, guardias civiles y policías! No hay suficientes efectivos, no tienen chalecos, no pueden utilizar sus armas y así se enfrentan día a día a los delincuentes y narcotraficantes a los que el gobierno les ha extendido una gran alfombra roja. Eso sí, el número de asesores, enchufados, vividores y chiringuitos crece por días. Este es el triste panorama.
Y la lista de abandono continúa. A propósito de los incendios de Almería, se investiga sobre el origen, que podría haber sido “un fuego de cuneta” causado por el cable de un tendido eléctrico. Pero Endesa niega esa posibilidad, dado que el aludido cable pertenece a una instalación privada en desuso desde hace años.
Lo realmente preocupante es otra de las especulaciones, que no se refiere al inicio, sino al fin. Se trata de una resolución del BOE por el que el citado y más que sospechoso Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico concede un proyecto a la empresa “Green Capital Power, S.L para la instalación fotovoltaica La Rambla, de 89,125 MW de potencia instalada, y para su infraestructura de evacuación en Lucainena de las Torres, Sorbas, Bédar, Los Gallardos y Antas”. Estas localidades del sureste de Almería forman una ruta continua desde el interior hacia el este y el norte, bordeando las sierras de Los Filabres y Cabrera. ¿Existe una relación entre el proyecto de la planta fotovoltaica y el incendio, quizá intencionado, para arrasar y expulsar a los residentes? La respuesta es para echarse a temblar y no parar. Pero llegados a este punto, casi nada puede sorprendernos. Hay que investigar, y si la concesión del proyecto es real, debería ser revocado y llegar al fondo de la trama. ¿A cuánto ascenderán las mordidas?
A Pedro Sánchez lo hemos definido como sociópata, psicópata narcisista, aquejado de síndrome de Adán y de Hubris, pero es más que esto. Nos atrevemos a decir que Pedro Sánchez es un poseso, y hace tiempo que ha empezado a mostrar ciertos rasgos típicos y algunas muecas involuntarias, compatibles con quienes no son dueños de sí mismos y es una fuerza interior quien lleva las riendas. Lo más inquietante es que su cohorte de diablos y diablas le dan el apoyo suficiente para no desfallecer y mantenernos a todos en el infierno que han creado. No sé cómo vamos a desterrarlos, pero lo haremos. Trabajaremos sin tregua por el Bien y lo Justo.
*Psicóloga, periodista y escritora











