¿Dónde se juegan las elecciones de Andalucía? Los feudos clave que podrían decidir el futuro Gobierno de la autonomía
Andalucía se encamina hacia unas elecciones autonómicas este domingo, 17 de mayo, cita electoral que marcará el inicio de la XIII legislatura en la comunidad. Con 109 escaños en juego, el Parlamento regional busca dueño en un escenario donde la hegemonía del Partido Popular de Juanma Moreno Bonilla se pone a prueba frente al regreso de la exvicepresidenta María Jesús Montero (PSOE). La mayoría absoluta que ansía repetir el hasta ahora presidente, fijada en 55 diputados, pende de un hilo y depende directamente de un puñado de votos en los feudos que tradicionalmente han inclinado la balanza en el sur de España.
El sistema de reparto por provincias convierte a Andalucía en un puzle de ocho piezas, donde cada provincia dispone, inicialmente, de ocho diputados. A estos 64 escaños iniciales se le suman 45, que se distribuyen en función de la distribución poblacional. Bajo este esquema, mientras provincias grandes como Sevilla (18 escaños) y Málaga (17) concentran el mayor volumen de representación, el resto del mapa se completa con Cádiz (15 escaños), Granada (13) y las circunscripciones de Almería y Córdoba, que eligen 12 diputados cada una. Finalmente, las provincias con menor número de representantes, Huelva y Jaén, reparten 11 escaños cada una.
El tablero electoral y sus candidatos
El tablero electoral de cara a este 17M viene marcado por dos principales figuras. La primera, la del hasta ahora presidente de la Junta, Juanma Moreno, quien aspira a gobernar en solitario de nuevo y saca músculo de su gestión en crisis como el accidente de Adamuz o las lluvias torrenciales. Frente a él, la exvicepresidenta María Jesús Montero ha centrado su estrategia en la defensa de la sanidad pública, planteando los comicios como un “referéndum” tras la crisis de los cribados de cáncer de mama, con el reto crítico de no caer por debajo del suelo histórico de los 30 escaños logrados en 2022. Las encuestas coinciden en una victoria holgada de los populares, que con un 43% de los sufragios (53-56 escaños) doblarían prácticamente a un PSOE estancado en el 20,1% de los votos para entre 25 y 27 escaños, según una estimación del Centro de Estudios Andaluces (CENTRA).
Como tercera fuerza política se mantendría Manuel Gavira (Vox), quien con el 14,4% de los votos obtendría una representación de entre 17 y 19 escaños y aspiraría a romper la mayoría absoluta del PP para formar gobierno y condicionar la próxima legislatura a un posible pacto. En el espacio a la izquierda del PSOE, la fragmentación sigue siendo la nota dominante; Antonio Maíllo (Por Andalucía) obtendría el 7,9% de los apoyos (entre 4 y 7 representantes), mientras que José Ignacio García (Adelante Andalucía) confirmaría su condición de fenómeno emergente al alcanzar el 6,9% y cerca de 5 escaños. El ascenso de García se apoya especialmente en el voto joven y un discurso centrado en la vivienda, aunque el hecho de que ambas coaliciones concurran por separado les penaliza en el reparto de los “restos” en las ocho circunscripciones.
El puzle de las provincias con una mayoría absoluta en juego
La arquitectura del Parlamento andaluz se basa en un reparto que asigna un mínimo de ocho diputados por provincia, distribuyendo los 45 restantes por población. José Manuel Trujillo, profesor de Ciencia Política en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, destaca a 20minutos que, a diferencia de otros territorios, “Andalucía no presenta una gran desproporcionalidad”, ya que al repartir entre 11 y 18 escaños por circunscripción, el sistema D’Hondt tiende a ser más equilibrado.
Sin embargo, Francisco Collado, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Málaga, introduce en conversación con este medio el concepto coloquial del “diputado al kilo”, señalando que en las provincias más pobladas como Sevilla, Málaga y Cádiz —que forman un triángulo demográfico clave— el escaño resulta mucho más “caro” en número de votos que en provincias como Huelva o Jaén.
La gran incógnita de la jornada no es únicamente quién ganará (pues las encuestas otorgan al PP una ventaja de unos 22 puntos sobre el PSOE), sino si Moreno Bonilla podrá alcanzar la cifra mágica de 55 escaños para gobernar sin depender de las siempre complicadas coaliciones con Vox. Según comenta para 20minutos el politólogo Manuel Mostaza, la estructura de la Junta se caracteriza por circunscripciones grandes, y umbrales de entrada intermedios de entre el 5% y el 7%. A su juicio, esta estructura implica que “diferencias cuantitativamente muy pequeñas pueden generar grandes cambios cualitativos”.
Este factor fue determinante en las últimas elecciones hace cuatro años. En aquella cita, el Partido Popular logró una victoria histórica con 58 escaños (43,11% de los votos), pero lo hizo capturando los últimos “restos” de diputados con márgenes mínimos: hubo apenas 300 votos de diferencia en Cádiz y menos de 1.000 en Sevilla y Huelva. Para los comicios de este domingo, el PP se juega su capacidad de gobernar en solitario precisamente en ese mismo ‘baile’ de escaños. Aunque las encuestas sitúan a Moreno en una horquilla de entre 54 y 56 representantes, la estabilidad de su mandato pende nuevamente de estos restos en varias provincias.
Vox, por su parte, aspira a romper su techo electoral y crecer precisamente en regiones como Málaga y Córdoba, territorios que los expertos identifican como caladeros donde el voto de derecha está “históricamente más consolidado” y les beneficia una sociología de “nuevos propietarios agrícolas”, según Collado. Por su parte, Mostaza señala que la formación de Gavira tiene opciones reales de sumar representación en Málaga y de “pelear por un segundo escaño en Córdoba”. Esta dinámica convierte a ambas provincias en feudos estratégicos donde la pugna por el “voto útil” será máxima; Francisco Collado explica que, muchos electores de Vox podrían verse “tentados a votar al PP” para garantizar un gobierno sin la izquierda, aunque la resistencia de Vox en estas regiones sigue siendo un factor de incertidumbre. Tanto el CIS como el Centra le pronostican crecimiento en Córdoba, Jaén y Huelva.
El propio Moreno Bonilla ha hecho referencia a este escenario en Onda Cero, donde aseguraba que la mayoría absoluta depende de un margen estrecho de entre 15.000 y 20.000 votos. Sitúa el presidente el foco en los “restos” de cuatro provincias donde el último escaño “baila”: Córdoba, Málaga, Huelva y Cádiz. En contraste, Almería (12 escaños) se consolida como un bastión resistente para Vox gracias a una sociología de “nuevos propietarios agrícolas” que lo convierte en lo que Francisco Collado denomina un territorio “fiel” de este partido. El experto de la UMA destaca que en esta provincia “el votante de Vox va a preferir votar a Vox”, lo que limita la efectividad de las llamadas al voto útil desde las filas populares. Mostaza considera que, en Almería, “Vox es muy fuerte” y podría pelear por un cuarto escaño, al margen de ver si Por Andalucía consigue uno “a costa del tercero del PSOE”.
Y es que la formación que lidera María Jesús Montero se enfrenta a la posibilidad de firmar su peor resultado histórico (menos de los 30 escaños logrados en 2022), amenazado por una doble pinza: la hegemonía de un PP que roza la mayoría absoluta y el crecimiento emergente de Adelante Andalucía, que está captando nichos tradicionalmente progresistas y podría subir hasta los 5-7 escaños, según el Centra. Mostaza advierte que las pérdidas del PSOE pueden más dolorosas en sus algunos de sus caladeros tradicionales, apunta a que el partido “puede perder algún escaño en Sevilla” y cree que “puede perder también en Málaga o en Granada”.
Cádiz, Huelva, Granada y Jaén pueden cambiar su reparto
En las provincias de Cádiz y Huelva, los márgenes de los últimos escaños son tan estrechos que se han convertido en el epicentro de la preocupación para el Partido Popular. En Cádiz, donde se reparten 15 escaños, el PP amarró su último diputado en 2022 por una diferencia ínfima de apenas 300 votos, lo que la convierte en la zona de mayor volatilidad. Por su parte, en Huelva (11 escaños), el margen también fue inferior a los 1.000 sufragios, y el propio Juanma Moreno ha señalado que ambas plazas son críticas, porque los restos pueden jugar “malas pasadas”.
Jaén, que reparte 11 escaños en el Parlamento andaluz, se perfila en estos comicios como una pieza compleja. La gran incógnita en esta provincia es la irrupción de la plataforma localista “Jaén Merece Más” (vinculada a la España Vaciada). Según Mostaza, este factor distorsiona el reparto de los últimos diputados ya que, al ser una provincia pequeña, la presencia de un actor local “encarece sobre todo de cara a los partidos minoritarios” de la izquierda, como Por Andalucía y Adelante Andalucía. Esto podría beneficiar indirectamente al Partido Popular, que podría arrebatar el escaño al PSOE debilitado por sentimiento de abandono institucional que capitalizan los localistas. En Granada, Mostaza considera probable que el PSOE “pierda su cuarto escaño”, posiblemente “a manos de Adelante Andalucía”.
Las claves del 17-M: nacionalización del debate y voto joven
Un factor determinante en esta campaña, al igual que en las anteriores, es la nacionalización del debate. Mostaza señala que a formaciones como el PP y Vox les interesa trasladar el foco a Madrid para desgastar al bloque del Gobierno central. En este sentido, Collado afirma que en Andalucía no ha gustado la elección de María Jesús Montero como candidata del PSOE, ya que es vista como una figura “impuesta por Madrid” que arrastra el desgaste de su labor en el Ministerio de Hacienda durante los últimos años.












