Nayib Bukele respalda al partido liderado por Alvise y agita la campaña para las elecciones andaluzas del 17M
Pocas figuras políticas logran generar sentimientos tan encontrados como Alvise. Se esté o no de acuerdo con él, su discurso ha encontrado eco entre quienes buscan una forma diferente de hacer política, más combativa y menos condicionada por estructuras vinculadas a la oligarquía política.
En este contexto, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha querido expresar públicamente su apoyo a Alvise de cara a las elecciones andaluzas del 17M. Lejos de tratarse de un respaldo superficial, sus palabras reflejan una conexión política y personal basada en una visión compartida sobre la necesidad de regeneración institucional y lucha contra el crimen. De hecho, la presencia de tres prestigiosos policías al frente de tres de las ocho candidaturas provinciales de SALF supone toda una declaración de principios.
Según Bukele, Alvise representa algo poco habitual en la política europea actual: una figura que no teme confrontar el poder establecido ni cuestionar dinámicas que muchos consideran intocables. Esa actitud, rechazada por los políticos de la casta, es precisamente lo que el salvadoreño más destaca del líder de SALF.
El apoyo no solo se fundamenta en el estilo, sino también en el fondo. Bukele destaca la insistencia de Alvise en denunciar la corrupción sistémica del sistema, la exigencia de responsabilidades y el mantenimiento de una relación directa con la ciudadanía, sin los filtros habituales. En un momento en el que muchos votantes perciben distancia entre representantes y representados, este enfoque resulta especialmente atractivo.
De cara a las elecciones andaluzas, este respaldo añade una capa más al debate político. Se trata de la evidencia de que el fenómeno Alvise trasciende fronteras y conecta con sensibilidades más amplias fuera de Europa.
Queda por ver cómo se traducirá este impulso en las urnas, pero lo que parece claro es que, para Bukeke, Alvise no es simplemente una opción política más, sino el reflejo de una forma de entender la política que considera imprescindible para España.











