El nuevo jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, Ahmad Vahidi: ¿Un obstáculo para las negociaciones de paz?
Una de las figuras más radicales dentro del régimen iraní fue designada al mando del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). Su nombre es Ahmad Vahidi, quien desde las sombras, ha dirigido algunas de las operaciones militares más sangrientas dentro y fuera de Medio Oriente. Su nombramiento también podría revelar la poca voluntad de Teherán para ponerle fin a la guerra con Estados Unidos e Israel.
Y es que las conversaciones entre ambas partes en conflicto sufren continuos retrocesos. A esto se suman acusaciones cruzadas sobre el estrecho de Ormuz, incluyendo el bloqueo, por orden de Washington, contra un buque de carga de bandera iraní llamado Touska, de casi 900 pies de largo y con un peso similar al de un portaviones. Mientras los ánimos se caldean en el campo de batalla y la guerra llega a casi dos meses, Ahmad Vahidi aparece para demostrar que el régimen islámico no pretende salir del poder.
Para conocer a profundidad el perfil de Vahidi es necesario mencionar que se desempeñó como comandante de la Fuerza Quds (unidad de élite del régimen para operaciones en el extranjero). Para el año 2022 ejercía como ministro de Interior, encargado de dar las órdenes de represión contras las protestas tras la muerte de Mahsa Amini, en las que fallecieron al menos 551 manifestantes, según el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Gobiernos occidentales también lo vinculan con algunos de los ataques más mortíferos perpetrados por redes respaldadas por Irán en las últimas cuatro décadas.
Ficha clave en la represión del régimen
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) es conocido por ser la rama más poderosa de las fuerzas armadas de Irán. Allí se incluye la milicia Basij, su brazo paramilitar, la cual está reclutando niños de apenas 12 años para mantener la represión interna bajo la consigna de «Por Irán», tal como reportan medios locales. Todas estas acciones están actualmente bajo la tutela de Ahmad Vahidi.
Este hombre, clave en el sistema de poder que funciona en Irán, también «formaba parte de la generación original de agentes iraníes que forjaron vínculos con grupos militantes en el Líbano antes y después de la Revolución Islámica de 1979», según especialistas que declararon a Fox News. Sin mencionar además que está implicado, por la Fiscalía argentina, en el atentado con bomba contra el centro comunitario judío AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) en Buenos Aires, en el año 1994. El saldo fue de 85 muertos.
Las acciones de Ahmad Vahidi se tradujeron en sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea. Las primeras fueron anunciadas en los años 2008 y 2010, y luego Washington las reafirmó en el año 2022 tras la violencia durante las protestas de la población de Irán contra el régimen. Alrededor de 34000 personas fueron detenidas por reclamar la muerte de Masha Amini a manos de la Policía de la Moral por no llevar «bien puesto» el velo islámico.
Negociaciones entre EEUU e Irán penden de un hilo
Respecto a la situación entre Estados Unidos e Irán, el cese de la tregua está pautado para el 22 de abril. Para esa fecha debería existir un acuerdo de paz definitivo, pero las conversaciones están lejos de lograrlo. El estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del crudo mundial, sigue bloqueado tras 50 días de guerra, y las acusaciones van y vienen sobre nuevos bombardeos o bloqueos de barcos.
Hasta ahora, el gobierno de Donald Trump ha interceptado 27 barcos por dicho corredor marítimo luego de que fracasara la primera ronda de negociaciones en Islamabad, Pakistán. Posteriormente, Teherán interrumpió el paso por el estrecho de Ormuz. Cada bando reclama el control de esta zona de tránsito, en tanto Israel y Líbano se sentarán por otro lado el 23 de abril para una segunda ronda de negociaciones.











