Carlos Oliva o Álvaro Pinazo: ¿Tienen claro en Vox Málaga quién es el héroe y quién es el villano?
Cuando han pasado ya cuatro días desde que AD reveló el caso de acoso sexual sufrido por una joven por parte de Álvaro Pinazo, uno de los encargados de la sede de Vox Málaga, la dirección provincial sigue sin pronunciarse sobre el tema. Muchos militantes se preguntan por qué, sobre todo a tenor de las imágenes difundidas, entre las que aparecía una imagen del video enviada a la chica y en la que Pinazo aparece masturbándose.
El pasado martes, un digital comarcal de Antequera dio la noticia de que el acosador, había sido expulsado tras el escabroso asunto AD intentó contrastar la información con Patricia Rueda y con el presidente-títere de la Gestora de Vox Málaga, Antonio Sevilla. No fue posible.
Las perversiones sexuales de Pinazo han sido ampliamente comentadas en los grupos de whatsapp del partido y ha generado mucha preocupación en algunos padres, sobre todo tras conocerse que la joven informó de los hechos al partido hace meses. ¿Acaso no merecen los militantes que la dirección provincial les aclare si Álvaro Pinazo ha sido o no expulsado? ¿Cuáles son los motivos que subyacen a esta falta de transparencia? ¿Por qué no se aclara si Pinazo tuvo acceso o no a los datos y números de teléfono de los afiliados? De una cosa pueden estar seguros los afiliados: de no haber sido por AD, las depravaciones sexuales del sujeto no habrían sido nunca dadas a conocer.
En cambio lo que sí hemos conocido con pelos y señales es que el mismo día de difundirse el escándalo sexual, Vox Málaga cesó de sus funciones dentro de la sede a Carlos Oliva, sin que haya mediado explicación alguna.
Carlos Oliva es un hombre lleno de humanidad y muy querido por los militantes. Su concepción de la lealtad y del compromiso ético con sus ideales le hace merecedor del respeto de casi todos. Era y seguirá siéndolo un hombre de partido, sin más propósito que servirlo sin pedir nada a cambio. Nunca se acomodó a las circunstancias en su propio beneficio, y eso es mucho más de lo que cabría decir de la mayoría de los actuales dirigentes del partido verde en Málaga.
Pocos ejemplos hay en Vox Málaga tan edificantes como el suyo. Él ha aceptado su cese, con la elegancia y la autoridad moral que no necesita ser reconocida porque está sellada en su ADN.
Pocos ejemplos han existido en Vox Málaga de genuino compromiso y de generosa entrega como el suyo. Podrían contarse con los dedos de una mano y aún sobrarían dedos. Pero este hombre excepcional ya ha dejado de interesar a una dirección que apuesta por la mediocre ostentosidad del puñado de trepas que rodean a sus miembros.
José Enrique Lara tuvo el acierto de descubrir en Carlos sus valores, que hoy han sido desdeñados por “Barbie” y su banda de mariachis. No está hecha la miel para la boca del asno.
Es evidente que Carlos Oliva es uno de los hombres más serios, honorables y consecuentes que pueda alcanzar a tener nunca Vox Málaga. Mientras otros recalifican sus voluntades y enajenan sus principios en su propio provecho, nunca en el del partido, Oliva ha seguido erre que erre, fiel a sus convicciones de siempre y a las lealtades que un hombre de bien debe siempre conservar. Hete aquí a un exponente de la gigantesca obra política y moral de José Enrique Lara en gente como Carlos Oliva representadas.














A pesar de no disfrutar de una situación económica holgada, Carlos Oliva gastó el dinero que tenía ahorrado en Navidades, para comprar regalos de Reyes a unos niños que sus padres no podían permitírselo. Así es Carlos y por eso todos le queremos
Bueno, sensato, generoso, honrado, valiente, trabajador, un caballero, humilde, bondadoso, y muy inteligente. Todo el mundo lo califica como un hombre bueno. Todos entre todos los miembros de la gestora: Sevilla, Barrios, Gutiérrez, Rueda y Luna, no tienen ni la mitad de sus actitudes y aptitudes. Echarlo ha sido otra de sus meteduras de pata y los afiliados se están dando cuenta de lo negro que tienen el alma.