Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana: «He defendido más los derechos humanos yo cerrando ‘teterías’ marroquíes que ustedes con mil panfletos»
La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha protagonizado una contundente intervención en el Parlament en la que ha defendido con dureza sus políticas migratorias y de seguridad local frente a las críticas de otros grupos políticos. Durante su turno de palabra, la alcaldesa de Ripoll ha arremetido contra los partidos rivales al cuestionar su compromiso real con los derechos fundamentales de los ciudadanos, señalando: «¿De verdad que tenemos que amenazar a más organismos, a más funcionarios, a más dotaciones millonarias para garantizar los derechos humanos dentro de nuestra casa, porque quizás entonces tenemos un problema muy serio?».
Orriols ha planteado que «si cerráramos fronteras y no dejáramos entrar a vándalos, que dan más valor a un reloj o a una cadena que a una vida humana, no nos veríamos en la necesidad de velar tanto por los derechos humanos». Asimismo, ha advertido sobre situaciones de coacción y discriminación en Cataluña: «En Cataluña hay mujeres y niñas que sufren coacciones familiares, matrimonios forzados, imposiciones de indumentaria, limitaciones en la vida social», añadiendo que «hay homosexuales que sufren discriminaciones, amenazas, presiones, que se ven repudiados por su entorno familiar y comunitario».
Críticas al velo islámico y el falso feminismo
La dirigente independentista ha cuestionado la postura sobre las prendas religiosas al recordar las palabras del president Illa y señalar que «lo que no podemos compartir quienes defendemos el progreso frente a la barbarie es que el velo islámico misógino y fundamentalista se haya considerado como una simple prenda de ropa o elemento decorativo». Además, ha criticado duramente a la cámara afirmando: «¿Cómo pueden llamarse feministas e introducir con calzador esta lacra dentro del hemiciclo de los catalanes?».
Defensa de las medidas en Ripoll y control fronterizo
Para argumentar su gestión, Orriols ha reivindicado las medidas adoptadas en su municipio asegurando: «He defendido más los derechos humanos yo cerrando teterías marroquíes que vetaban la entrada de mujeres en Ripoll, o prohibiendo el burquini en la piscina municipal, que ustedes presentándonos mil panfletos ideológicos». Con estas palabras, la política ha sostenido que sus decisiones ejecutivas protegen de manera efectiva los derechos civiles frente a discursos que considera vacíos, concluyendo que «mientras miraban con lupa hacia la derecha los hemos adelantado por la izquierda sin contemplaciones».










