Pedrito vuelve de bucear más ridículo y pamplinas
Las primeras declaraciones en su «radio amiga», donde es tratado como si fuese la Reina de los Mares, no han podido ser más grotescas.
A estas alturas, ya no podemos deducir simplemente que sigue creyendo que somos tontos. No. Lo que parece es que ya piensa que todos nosotros somos mamanabos de esos a los que él está acostumbrado a manipular todas las mañanas, cuando les manda vía WhatsApp el relato obligatorio que deben difundir ese día.
Lo de «trabajo y tengo derecho a descansar» es «pa nota». Los que tienen derecho a descansar son los ceutíes y sus hijos. Todos los días. Los que tienen derecho a dormir tranquilos son ellos. Y este buceador de La Mareta se los ha quitado. Y lo dice, además, con ese «gesto altivo» que parece diseñado para que creamos que está absolutamente convencido de las pamplinas que dice.
Pamplinas como que esta invasión la han provocado las redes internacionales ultra derechistas, Trump e Israel.
Y «se fuma un puro este tío».
Porque esto lo ha montado Marruecos. Lo ha montado para demostrarle a la Comunidad Internacional quién manda y quién tiene las llaves del Estrecho: Mohamed VI.
Y cuando le sale de sus «hu…. morenos», en una mañana invade Ceuta.
¿Y qué oposición se encuentra?
La idiotez de este Gobierno.
Mientras tanto, ahora mismo hay adultos sanos y fuertes deambulando por Ceuta, en una situación que puede acabar provocando escenas que nadie debería tener que presenciar. Basta imaginar lo que puede suceder cuando, al grito de «Allahu Akbar», se produzca una avalancha contra los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, mientras estos responden con sus balas de goma y su munición de fogueo. Nos lo hinchan a hostias en 10 minutos.
¡Espero que no lo tengamos que vivir en directo!
«La casa Real otro clásico»
Lo de intentar ningunear a la Casa Real ya es un clásico. Un clásico repetitivo, perfectamente reconocible y, además, jaleado por la marabunta de los socios del Gobierno, que disfrutan sobremanera con cualquier feo que resulte visible sobre la Monarquía.
Pero aquí quiero detenerme un momento. Porque, en este escenario, quiero hacer notar mi razonamiento sobre la institución y sobre su futuro.
La derecha no entiende, en gran parte, que la utilidad de la Monarquía no consiste en dar un puñetazo encima de la mesa cada vez que se produzca cualquier abuso del Gobierno de turno. La Monarquía debe, y deberá, estar siempre a las órdenes del Gobierno que haya sido elegido por la mayoría.
Porque, de otro modo, yo no soy monárquico. Yo no creo que, por ser «hijo de», nadie tenga derecho a decidir sobre nada de mi vida.
Y, sin embargo, estoy — y espero seguir estando — encantado con la institución por una razón muy concreta, porque considero que puede representar la mejor relación pública y representación internacional que podemos mantener.
Eso sí: profesionalidad y cumplimiento de la función que corresponde a la institución, según dicte La Constitución.
No necesitamos que la Corona gobierne. Para eso están los gobiernos. Necesitamos que represente a España, que defienda su imagen y que ejerza con profesionalidad la responsabilidad que los españoles le hemos confiado. Y, visto lo visto, no parece una cuestión menor. Porque, seamos sinceros:
¿Imagináis que nos hubiésemos tenido que tragar una Jefatura del Estado en manos de Yolanda Díaz o de Errejón?
Yo, sinceramente, prefiero no imaginarlo
Pedrito vuelve de bucear más ridículo y pamplinas.











