Las feministas y Ceuta
Varios miles de niñas, menores de edad, pululan por las calles de Ceuta, sin nada que llevarse a la boca.
La mayoría son marroquíes, esa nación que no ofrece futuro alguno a su juventud, más o menos como España.
Al día de hoy, más de tres semanas después de la invasión y ocupación de Ceuta, no he oído a ninguna feminista preocuparse por ellas, empezando por la ministra de “igualmedatodo”, el instituto de la mujer, y los numerosos entes, observatorios y chiringuitos, supuestamente dedicados a la atención de las mujeres indefensas.
Parece obvio, y es de sentido común, que no es nuestro problema, sino el de Marruecos…, pero lo cierto es que mientras estén en España, debemos velar por su seguridad y derechos humanos, empezando por el derecho a la vida, a que no se atente contra su integridad e indemnidad sexual, etc.
Que esto lo tenga que decir un “facha” recalcitrante como el que suscribe (según los medios izquierdistas, claro), es de juzgado de guardia, pero alguien tenía que decirlo.
¿Dónde están las vividoras del feminismo, la Montero, la ministra del ramo, que cada vez que habla sube el pan, y tantas y tantas progres de salón?
¿Acaso no se ponen en el lugar de esas pobres niñas, que buscan refugio al lado de las “lecheras” de la policía nacional, o de la guardia civil, ante el temor de ser violadas, en masa, por otros migrantes de Marruecos, y los soldados y espías moros, disfrazados de civiles, para evaluar y estudiar las defensas de Ceuta, desde dentro?
¿No piensan que sus hijas, si las tienen, pudieran verse en esa situación, si hubieran nacido en la otra parte del mundo?
Y, por último, que lo bueno si breve, dos veces bueno, como decía Gracián, ¿Qué hacen, además de vivir del cuento?











