Lo de Zapatero
SG.- En este país instalado en el escándalo, ningún político decente debería alentar la idea de que nuestro sistema judicial no funciona. Al contrario: con todos sus aciertos y errores, por fortuna esta semana se constata de nuevo que sí, que vivimos en un Estado de Derecho, en una democracia en la que existe un Poder Judicial que sigue funcionando, que acaba prevaleciendo ante presuntos brotes de corrupción, que cuenta con profesionales como el juez Calama, como la fiscal Lorente, con agentes eficaces de la UDEF o de la UCO. Gracias a ellos, tenemos ahora mismo encima de la mesa una bomba inmensa en forma de auto minucioso, con una serie de indicios que han dejado en shock a media España.
¿A qué se ha dedicado exactamente, durante todos estos años, el ya expresidente Zapatero? Esa es la cuestión. Comprendo y comparto el estupor del socialismo, en general –y del sanchismo, en particular– ante las presuntas actividades delictivas de quien ha sido su gran referente.
Vaya por delante la presunción de inocencia para Zapatero, por supuesto. Pero si los hechos expuestos en el auto del juez Calama se demostraran, con seguridad habrá cárcel para el ex presidente del Gobierno.
Mientras os escribo, leo que la Audiencia Nacional ha decidido bloquear parcialmente sus cuentas por un ingreso de la consultora de su amigo Julio Martínez Hay por ahí otro ingreso extraño, que recibió la empresa de sus dos hijas a través de una sociedad fantasma, Inteligencia Prospectiva, ¡cuya sede física no existe! Y sus propietarios, qué raro, son dos venezolanos recién nacionalizados. Cuanto más investigas, más te pierdes… o te topas con un jardín oscuro, inquietante…
Zapatero debe de estar muy tocado anímicamente, y no solo por los graves delitos que se le imputan, sino por la situación en la que quedan ahora sus hijas, camino de convertirse también en investigadas.El próximo 2 de junio, ¿cuál será su estrategia para salvar de semejante follón a su familia?
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El presunto papel de Zapatero en el rescate de la compañía aérea Plus Ultra, a estas alturas, está empezando a parecer un pecado venial en comparación con otras supuestas actividades suyas en Venezuela.
Pedro Sánchez ha optado esta semana por la defensa cerrada de Zapatero y, junto a él, de nuevo, su gabinete ministerial. Nuestro presidente tampoco supo nada, en su momento, de lo de José Luis Ábalos y Koldo García; le ocurrió lo mismo cuando detuvieron a Santos Cerdán y ahora nos anuncia que son «momentos duros». ¿Qué más saldrá en las próximas horas?
La oposición poco puede hacer en esta situación. Para desalojar a este PSOE de la Moncloa, hacen falta apoyos. PNV y Junts, ¿a qué esperan?











