El gobierno de Trump anuncia la detención de la hermana del presidente de GAESA: la empresa que maneja al régimen comunista cubano
En un despliegue de firmeza que caracteriza la política exterior de la actual administración, el gobierno de los Estados Unidos ha asestado un golpe estratégico a las estructuras financieras de la dictadura cubana. El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó este 21 de mayo de 2026, el arresto y procesamiento de Adys Lastres Morera, pieza clave por sus vínculos sanguíneos y operativos con el brazo económico de las Fuerzas Armadas cubanas.
Este operativo, ejecutado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), responde a la determinación del presidente Donald Trump de no permitir que individuos vinculados a regímenes hostiles utilicen el suelo americano como refugio o base de operaciones.
Adys Lastres Morera es hermana del presidente ejecutivo de GAESA, el opaco conglomerado militar que, según cifras oficiales, controla de manera corrupta el 70% de la economía en la isla, incluyendo sectores estratégicos como hoteles, puertos, comercios, empresas inmobiliarias y operaciones financieras.
Bajo el amparo de su estatus legal, la detenida “administraba bienes inmobiliarios” en Florida mientras, simultáneamente, colaboraba con el aparato estatal represor de La Habana. Ante esta traición a la confianza nacional, el secretario Marco Rubio emitió una determinación formal de deportabilidad, provocando que la mujer perdiera su residencia permanente de forma inmediata.
La contundencia de la administración quedó sellada en las declaraciones de Marco Rubio, quien a través de la red social X envió una advertencia letal a los enemigos de la libertad: “No habrá ningún lugar en este planeta, y mucho menos en nuestro país, donde ciudadanos extranjeros que amenacen nuestra seguridad nacional puedan vivir con lujos”.
En esa misma línea, John Condon, director ejecutivo asociado interino de HSI, subrayó que la permanencia de Lastres Morera en el país “habría generado consecuencias potencialmente graves para la política exterior” debido a sus nexos con la cúpula que saquea sistemáticamente al pueblo cubano.
El rigor de la Casa Blanca no se limita a las detenciones; también se extiende a la fiscalización de los recursos. Marco Rubio enfatizó que, aunque existe un paquete de ayuda humanitaria de 100 millones de dólares para Cuba, bajo ninguna circunstancia se permitirá que los militares de GAESA le pongan la mano al dinero.
El secretario fue tajante al denunciar que el aparato militar suele robarse los materiales para revenderlos: “No vamos a entregar ayuda humanitaria que termine en manos de su empresa militar, que luego se queda con los materiales y los vende para quedarse con el dinero”. Por ello, la ayuda se canalizará exclusivamente a través de la Iglesia católica y organizaciones independientes, puenteando a la dictadura.
Este arresto histórico reafirma que, bajo el liderazgo de Donald Trump, la era de la complacencia con los parásitos del régimen castrista ha terminado. Como bien señaló la agencia federal HSI, la detención de Lastres Morera es una señal inequívoca de que esta administración posee la voluntad política para “defender nuestra seguridad nacional, proteger nuestros intereses de política exterior y hacer cumplir las leyes del país” contra cualquiera que colabore con el comunismo internacional











