Palabrejas
La Lengua Española posee una belleza práctica y poética indudable. Sin embargo alberga palabras que no suenan bien. Una de ellas es la tan de moda “cameo”, que genera una especie de duda entre “cama” y la acción de mear, orinar o también miccionar, como diría un cursi. El término viene del inglés “cameo role” (papel breve). Un cameo es una aparición breve, fugaz y puntual de una persona famosa (actor, director, músico, deportista o celebridad) en una película, serie de televisión o videojuego.
Otra palabra malsonante es “imputación”, que abriga la palabra “puta” en su interior. Es como un insulto pero sin llegar a serlo. Lo que sí supone es una incómoda situación para quien la padece. Eso es lo sucedido a la esposa del Presidente del Gobierno de España, encontrándose en China gracias a no haber entregado su pasaporte al juez instructor, encontrándose en clara actitud de rebeldía, más conocida en el argot judicial como desacato. Pruebe el lector a hacerlo, desobedezca la orden de su señoría, no entregue el pasaporte, salga de España y dará con sus huesos en el calabozo más próximo al aeropuerto nada más pisar suelo patrio.
El Ministro de Justicia, Felix Bolaños presiona de forma escandalosa acusando de parcialidad y dependencia al juez instructor. Quien debiera ser el mayor defensor del respeto a la independencia judicial va y hace un destrozo en la cacharrería. Ya nada nos asusta de este gobierno y de la actitud pendenciera y negacionista de la realidad de sus miembros.
Estamos ante lo nunca visto. Un total de cuatro delitos tipificados y presuntamente cometidos parecen no ser suficientes como para que un ministro guarde respeto a la actuación profesional de un juez. Actuar como un petaquero sorprendido por la guardia civil con las manos en la gasofa, no es la mejor posición de quien viene obligado a guardar algo más que las formas, pues la imagen de España es la que está en juego.











