Péter Magyar, el conservador defensor de la familia, la nación y el cristianismo que logró destronar a Viktor Orbán

El perfil de Péter Magyar, modernizador en lo económico y conservador en lo social, desactivó las habituales críticas de Orbán a sus rivales, a quienes suele tildar de progresistas alejados de los valores tradicionales.
Péter Magyar, ganador de las elecciones legislativas con su partido Tisza y futuro primer ministro de Hungría, es un político que con su discurso conservador y crítico con la corrupción logró poner fin a los 16 años de gobierno del primer ministro Viktor Orbán.
Su ascenso se apoya tanto en su conocimiento interno del sistema del partido gobernante Fidesz como en una comunicación que combina cercanía, un claro discurso anticorrupción y una imagen moderna que contrasta con la del veterano mandatario de 62 años.
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Magyar se presenta como conservador, defensor de la familia, la nación y el cristianismo, aunque con una clara orientación europeísta y más abierto que Orbán.
Estilo juvenil
Ese perfil, modernizador en lo económico y conservador en lo social, desactivó las habituales críticas de Orbán a sus rivales, a quienes suele tildar de progresistas alejados de los valores tradicionales.
Al mismo tiempo, sedujo tanto el voto desencantado del propio oficialismo como el de una oposición liberal y ansiosa de un cambio tras cuatro mandatos de cuatro años del sistema Fidesz.
Su estilo juvenil y su hábil uso de las redes sociales conectó de forma especial con los más jóvenes, que, en muchos casos, sólo tienen recuerdos de Orbán en el poder.
La ruptura de Péter Magyar con el oficialismo se produjo a raíz de un escándalo vinculado a un indulto a un condenado por encubrir delitos de pederastia.
Este episodio desencadenó dimisiones de alto nivel, entre ellas la de la entonces presidente, Katalin Novák, y también de su exmujer, Judit Varga, entonces ministra de Justicia y con la que tiene tres hijos.
Tras abandonar Fidesz en febrero de 2024, Magyar lanzó su propio movimiento, que atrajo a muchos votantes descontentos.
Para poder presentarse en las elecciones europeas y locales de 2024, asumió el liderazgo de un pequeño partido desconocido, el Tisza, que es el nombre del segundo río del país y la abreviatura de ‘Tisztelet és Szabadság’ (‘Respeto y Libertad’).
Primer éxito en las elecciones europeas
En las elecciones europeas, a pocos meses de aparecer, el partido logró casi 30 % de los votos y siete escaños en la Eurocámara, donde se unió al Partido Popular Europeo (PPE).
Desde aquellas elecciones, la popularidad de Tisza no dejó de crecer.
A diferencia de otros líderes opositores en el pasado, Péter Magyar nunca ha entrado en cuestiones ideológicas divisivas, como la
política hacia Ucrania, y se concentra en problemas concretos como la corrupción, el alto coste de vida y la mala situación de los servicios públicos, como los hospitales.
En algunos asuntos, como su posición contra la inmigración ilegal, su cercanía a las ideas de Orbán resulta clara.
Su rápido ascenso también ha generado interrogantes, algunos lo acusan de oportunismo y populismo, al tiempo que su partido también cae en lo que critica a Orbán: un exceso de personalismo.
La prensa ha tildado a Magyar, que está divorciado y tiene tres hijos, como el «candidato de teflón», ya que todos los ataques políticos de Orbán y su entorno le resbalan.
Las relaciones de Hungría con la UE
El mensaje más importante de Péter Magyar es el de poner fin al régimen «más corrupto» de Europa, que ha convertido a Hungría en el país «más pobre» de la Unión Europea (UE), según asegura.
Hungría tiene un crecimiento anémico desde 2022, así como una inflación elevada, a lo que se suma la congelación de miles de millones de euros en fondos europeos por parte de Bruselas debido a preocupaciones sobre el Estado de derecho.
Ante ese malestar, el discurso de Magyar centrado en «limpiar» las instituciones, recuperar los fondos europeos y reactivar la economía ha calado especialmente entre los jóvenes y las clases medias urbanas.
Su promesa estrella es una ofensiva anticorrupción que incluiría la entrada inmediata de Hungría en la Fiscalía Europea, con el objetivo de investigar el uso de fondos públicos por parte del Gobierno de Viktor Orbán y recuperar recursos desviados.
También se ha comprometido a desbloquear las ayudas europeas y a restablecer la confianza con las instituciones comunitarias, lo que supondría un giro respecto a la política de confrontación mantenida por Orbán.
«Nuestra patria forma parte de la comunidad europea, la OTAN y de Occidente», dijo Péter Magyar en su último gran mitin de campaña.
Frente a la cercanía de Viktor Orbán con Moscú, ha prometido una victoria «que se verá también en el Kremlin», en alusión a los vínculos del actual gobierno húngaro con Rusia.











