Sánchez, «inútil» hasta para elegir fontanera
En una mañana en la que la UCO decide hacer un «tour institucional» por el Ministerio de Hacienda, el de Transición Ecológica y Correos, el país ya está en ese punto en el que nada sorprende. A estas alturas, podría entrar la UCO en el mismísimo dormitorio del presidente en la Moncloa, encontrar chistorras debajo de la cama y… aquí paz y después gloria. Costumbre obliga. ¿O no?
Lo de Leire Díez es otro capítulo digno de estudio. No hace falta ser un lince para advertir que su perfil no encaja precisamente con el de una «estratega política de altos vuelos». Ha presumido de su papel de “fontanera” institucional con una despreocupación que rozaba el exhibicionismo administrativo tipo pequeño Nicolás, pero con mando efectivo. Y claro, cuando uno se pasea así entre cargos y pasillos donde abunda el mangoneo, termina por hablar más de la cuenta. Sin filtros, sin prudencia y, desde luego, sin medir consecuencias. El manual del perfecto desastre que da asco.
El resultado: hoy llora desconsolada en un calabozo de 3×2, acompañada por un camastro infame y un baño vigilado. ¿Da pena? Bueno, un poco… hasta que uno recuerda sus sueldos en Enusa y en Correos, que no eran precisamente mileuristas, 108.000 anuales más 1.629 en dietas mensuales. Todo ello mientras defendía con admirable entereza que “no tenía nada que ver con el PSOE”, obviando su etapa como concejal del partido en Vega de Pas y su militancia desde los noventa. Detalles sin importancia, claro.
Ahora está imputada por tráfico de influencias y cohecho en el Juzgado de Instrucción nº 9 de Madrid. Y aunque la justicia no contempla cargos como “ por BOCAZAS” o “ por PARDILLA ”, habría quien los vería razonables, especialmente ante el ejemplo que deja a sus dos hijas de 20 y 21 años.
Mientras tanto, la lista de implicados por GUARROS, ya va por 7. Un éxito colectivo feminista socialista.
¿Cómo es posible que en ese Peugeot lleno de socialistas ejemplares no hubiera ni una mujer, siendo el partido adalid de la paridad? Una anomalía estadística, sin duda. Lo único paritario allí, por lo visto, era el reparto de chistorras y de un buen número de compañeras a manosear para los guarros más cercanos.
La izquierda ha logrado en poco más de una legislatura lo que sus adversarios no consiguieron en décadas: dinamitar al PSOE desde dentro. Ni en los mejores guiones del Franquismo .
Tal vez va siendo hora de una motosierra más grande que la de Miley Cyrus — y mucho menos selectiva — que arranque de raíz a toda esta fauna política que vive instalada en los partidos como si fueran criaderos de ladrones. Sin distinción de siglas. Sin excusas. Sin sentimentalismos.











