Un abogado, sobre la muerte del jugador del Tenerife Jesús de Miguel: “Podría ser más que un homicidio imprudente porque existe la imprudencia consciente»
La muerte de Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, sigue en boca de todos. El mundo del fútbol está consternado y sus compañeros completamente destrozados. “Rotos de dolor, con un nudo en la garganta y sin poder creer que esto sea verdad”, ha comunicado el club.
El brutal choque se produjo en los últimos minutos del partido: Jesús de Miguel corría desde el centro del campo para alcanzar un balón largo e iniciar un contraataque cuando el portero le clava la rodilla en el pecho.
El joven de 30 años recibió un fuerte rodillazo en el pecho del portero Jesús Owono. El jugador fue trasladado de urgencia al hospital y el choque obligó a suspender el encuentro. Aunque el joven de 30 años logró salir de una parada cardiorrespiratoria, el Tenerife ha anunciado esta misma mañana su fallecimiento.
Ahora todas las miradas se sitúan sobre Jesús Owono, quien ha pedido disculparse con la familia lo antes posible. ¿Podría constituir su entrada un delito de homicidio imprudente? Alfredo Arrién, abogado experto en Derecho Penal, analiza su caso para la revista Lecturas.
«El golpe fue tan agresivo que provocó lesiones irreversibles»
“La entrada fue muy fuerte y muy dura. Ahí está la clave. La Fiscalía podría actuar de oficio para inculparle a dolo de homicidio imprudente, al margen de las sanciones de la FIFA, obviamente”, nos explica el abogado desde el otro lado del teléfono. Es cierto que todo ocurrió muy rápido. No hubo premeditación alguna, pero el golpe fue tan agresivo que todo ha terminado en tragedia.
El futbolista del Tenerife sufrió una parada cardiorrespiratoria. Según la prensa local, los sanitarios tuvieron que practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) para recuperar su pulso.
“Realmente no hay voluntad de matar, no hay dolo de matar, pero ha habido una causa mortal. Existe un nexo de causalidad evidente a raíz de esa entrada. Arroja que esa acción, por parte del portero, ha sido la causante de la muerte y eso puede ser constitutivo de un homicidio imprudente. El tema es que la Fiscalía pueda actuar de oficio, pero yo veo claramente que es un homicidio imprudente”, nos confirma Alfredo Arrién.
Según su análisis, “no es lo mismo que el jugador se haya caído sin querer, sin que le hayan tocado, a que haya un tremendo golpe, se caiga y pierda la vida”. Para el experto, esta es una de las grandes diferencias. “Si le da un rodillazo, con la inercia que van los dos, podría ser incluso algo más que un homicidio imprudente porque existe la imprudencia consciente. Está a caballo entre el dolo y el error invencible, que se eleva las penas”, aclara.
La situación del jugador empeoró durante la madrugada. El Tenerife comunicó que había sufrido un deterioro neurológico antes de confirmar su fallecimiento a primera hora de la mañana.
Es decir, es lógico pensar que entrar a un jugador con tanta fuerza, como mínimo, va a provocarle algún tipo de lesión. “Si tú le vas a dar un rodillazo en el pecho a una persona con todas tus fuerzas, tienes que ser mínimamente consciente de que eso le va a generar una lesión terrible o incluso la muerte”, añade. La FIFA todavía no se ha pronunciado sobre las posibles sanciones, pero su reglamento habla claro.
«Sorprendentemente, la FIFA prevé una sanción disciplinaria de hasta 15 partidos a nivel nacional o internacional, bastante menos grave de la responsabilidad penal que podría tener. Si tiene una pena de dos años, se suspendería el ingreso en prisión, pagaría la responsabilidad civil y estaría suspendido durante 15 partidos», nos cuenta Alfredo Arrién. Será cuestión de tiempo que la FIFA se pronuncie y hable sobre lo que espera a Jesús Owono, más allá de lo que contempla el reglamento.
«Si la RFEF la califica como acción violenta durante el juego con consecuencias dañosas graves, el artículo 102 prevé de 4 a 12 partidos. Si se acredita que el impacto causó el fallecimiento, ese resultado puede pesar al fijar la sanción dentro de la horquilla aplicable», aclara el abogado.
La responsabilidad civil
“En primera instancia, la responsabilidad civil depende de la aseguradora porque los jugadores tienen seguros. Ellos pagarían la responsabilidad civil, pero luego se puede repercutir al jugador que causa la muerte. Esa responsabilidad civil se valora en la edad, el dinero que puede generar en vida, los daños morales y las personas herederas. Si tiene hijos, mujer, padres, hermanos…», nos explica el mismo abogado sobre las posibles obligaciones del portero a partir de este momento.
«Una persona que pueda generar unos ingresos anuales de 50.000 euros puede estar en torno a unos 300.000 o 350.000 euros como mínimo de indemnización para los familiares, pero puede llegar a ser bastante mayor», señala Alfredo Arrién. De todos modos, será un juez quien tenga que decidir sobre la responsabilidad civil y su indemnización. Todo está todavía muy reciente y tanto el club, como los amigos y familiares de ambas partes están absolutamente consternados. Toca esperar para conocer las sanciones que le esperan a Jesús Owono.











