Pegasus tiene a Sánchez pillado por los huevos: El Gobierno defiende a Marruecos como “socio fiable” en plena crisis migratoria de Ceuta
El caso Pegasus ha dejado una pregunta política que sigue sin respuesta: ¿hasta qué punto quedó el Gobierno de Pedro Sánchez condicionado por Marruecos después de que Rabat accediera al teléfono del presidente? La hipótesis de que ese material pudiera convertirse en una herramienta de presión —incluso de chantaje— resulta especialmente inquietante por la posterior evolución de la relación entre Madrid y Rabat. Informaciones publicadas en 2026 apuntan directamente a los servicios marroquíes. Si Marruecos obtuvo información sensible y España modificó después su posición sobre el Sáhara, la cuestión deja de ser un simple escándalo de espionaje para convertirse en un asunto de soberanía y seguridad nacional.
El Gobierno mantiene su apuesta por las devoluciones y repatriaciones ante la situación migratoria que atraviesa Ceuta, donde permanecen alrededor de 5.000 personas que habrían accedido de manera irregular a territorio español.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha insistido en que “la entrada irregular en Ceuta no genera expectativas automáticas de permanencia en nuestro país” y ha hecho un llamamiento a la calma ante los momentos de máxima tensión registrados en la ciudad autónoma.
Marlaska contradice a la ministra de Defensa y rechaza las alertas previas del CNI sobre CeutaMarlaska contradice a la ministra de Defensa y rechaza las alertas previas del CNI sobre Ceuta
Marlaska contradice a la ministra de Defensa y rechaza las alertas previas del CNI sobre Ceuta
“Llamo a una calma y a un cese de cualquier tipo de violencia. No es el camino para resolver ningún problema”, ha señalado el titular de Interior.
Grande-Marlaska también se ha pronunciado sobre el debate en torno a la información de la que disponían los servicios de inteligencia antes de la crisis. El ministro ha asegurado que nunca ha responsabilizado de lo sucedido a ningún servicio de información, citando expresamente al CNI, CIFAS y la Policía Nacional.
Desde Exteriores también se ha defendido el objetivo de que las personas que hayan entrado irregularmente sean devueltas a Marruecos. Sin embargo, el Ejecutivo reconoce que el proceso no será inmediato. Ángel Víctor Torres ha señalado que se trabajará para lograr “la devolución y la repatriación de la mayor cantidad” de personas, tanto mayores como menores, aunque ha advertido de que no todas podrán ser devueltas de un día para otro.
En paralelo, el Gobierno mantiene su defensa de la colaboración con Rabat. Desde el Ejecutivo se ha calificado a Marruecos como “un socio absolutamente fiable” y se ha agradecido la cooperación de las autoridades marroquíes.
El Gobierno sostiene además que no existe ninguna evidencia de que Marruecos haya promovido la entrada masiva de personas en Ceuta, mientras continúa la presión migratoria y política sobre la ciudad autónoma.











