Las imágenes de Ceuta sacuden Estados Unidos: “Pedro Sánchez es un hijo de puta corrupto que está en el bolsillo de Soros”
Las imágenes de decenas de miles de personas cruzando ilegalmente desde Marruecos a Ceuta (y Melilla) este jueves, por tierra y mar, han dado la vuelta al mundo, generado un embrión de crisis diplomática entre España e Italia y empujado a políticos conservadores de todo el continente a salir en tromba a criticar a Pedro Sánchez o pedir el cierre del espacio Schengen. Pero han generado también una inesperada repercusión en Estados Unidos, dentro y fuera del Gobierno de Donald Trump.
Políticos, analistas, periodistas e influencers MAGA, así como miles de bots en las redes sociales pusieron lo ocurrido en nuestro país es el centro del debate gracias a un cóctel perfecto. La animadversión al Ejecutivo español, la afinidad con Marruecos y sobre todo el encaje a la medida de lo sucedido con la retórica antimigratoria de Donald Trump y los suyos, volcados desde hace años en un relato catastrofista sobre Europa, el Islam y el suicidio civilizatorio. Pero también por motivos muy claros de política nacional. “Los demócratas hicieron esto a América todos los días durante cuatro años bajo Biden y lo harán de nuevo instantáneamente, pero de una magnitud mucho mayor, si se les da cualquier forma de poder nacional. Los demócratas verán su hogar pisoteado y robado por invasores y se regocijarán”, escribió anoche Stephen Miller, uno de los principales asesores de Trump y cerebro de sus políticas migratorias comentando un vídeo de Ceuta.
No es ningún secreto que las relaciones entre la Casa Blanca y Moncloa son malas, muy malas. Las diferencias son ideológicas, pero acrecentadas por los choques en el marco del gasto en Defensa y la OTAN o por la falta de permiso para usar las bases de Rota y Morón en la guerra en Irán. Por no hablar de la posición de España respecto a Palestina, que no sólo va en contra de las preferencias del Departamento de Estado sino que han activado las críticas de congresista, senadores y miembros de thinks tanks o lobbies más alineados con Israel.
Pero la reacción con lo ocurrido en Ceuta ha ido mucho más allá. “El presidente Trump ha advertido durante mucho tiempo a Europa sobre lo que sucedería si continúan implementando políticas de extrema izquierda y globalistas, incluidas las que facilitan la migración masiva. España y otros países que han adoptado esta filosofía destructiva deberían revertir el rumbo de inmediato o arriesgarse a su propia desaparición”, señaló el jueves un portavoz de la Casa Blanca, incidiendo en una de las grandes obsesiones de Trump, que lleva años aventurando un suicidio civilizatorio por parte de los gobiernos europeos.
Ese es, también, el lenguaje de Elon Musk, no sólo el hombre más rico del planeta y primer billonario, sino propietario de la red social más influyente para políticos, analistas, periodistas y trols. “Parece World War Z”, escribió Musk en X comparando las imágenes de Ceuta con las de la película de afectados por un virus protagonizada por Brad Pitt. “Que sean todos hombres en edad militar significa que se trata de una invasión”, “el presupuesto entero de España será destruido por los migrantes ilegales. Es matemática básica: si España ofrece cosas gratis a los migrantes que están por encima del 90% del nivel de vida de la Tierra, crean una función de fuerza para que el 90% de la Tierra se mude a España, ¡lo que son alrededor de 7.000 millones de personas!”, añadió en otro de los decenas de tuits dedicados a lo ocurrido”. Despierten antes de que sea tarde”, insistió comentando una encuesta sobre si “Occidente alguna vez despertará de su estupor de Empatía Suicida”.
Pero esta vez el runrun en Washington ha pasado a algo más. Mientras las imágenes de Ceuta daban la vuelta al mundo, Marco Rubio, secretario de Estado, publicaba un entusiasta mensaje de felicitación al rey de Marruecos en el aniversario de su coronación, recalcando los lazos entre ambas naciones y apuntando al apoyo de EEUU a las reivindicaciones históricas sobre el Sáhara. “Durante casi 250 años, Estados Unidos y Marruecos han compartido la amistad más longeva de la historia estadounidense. Se trata de una sólida y duradera alianza, basada en valores compartidos y un compromiso común con la paz, la seguridad y la prosperidad”, dice el mensaje. “Bajo el liderazgo del presidente Trump, Estados Unidos ha sido inequívoco: reconocemos la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y apoyamos la propuesta de autonomía de Marruecos, seria, creíble y realista, como la única base para una solución justa, duradera y mutuamente aceptable. Cualquier otra vía prolonga el statu quo y es inaceptable. Una autonomía genuina bajo la soberanía marroquí brinda a esta región y al continente la oportunidad de avanzar finalmente después de 50 años. Esta disputa debe terminar ahora, y Estados Unidos seguirá trabajando para lograr ese objetivo”, añade Rubio destacando que “Marruecos ha sido un pilar de la estabilidad y la seguridad regionales”, irónicamente mientras Rabat provocaba una crisis de seguridad y alteraba la estabilidad del sur de Europa como represalia al viaje de Pedro Sánchez a Argelia, el día después de la victoria de la selección española en el Mundial.
El mensaje que tiene fijado en su red social el presidente Trump es precisamente un agradecimiento al rey de Marruecos por haberle dedicado y puesto su nombre a una larga autopista, con un mensaje en el que expresa su deseo de poder recorrerla pronto él mismo.
Pero las reacciones en Estados Unidos han sido muchísimas más. Prácticamente cada influencer, podcaster, comentarista y columnista conservador se ha pronunciado sobre el tema. Miles y miles de cuentas, reales con millones de seguidores o bots, pasaron horas opinando, desinformando o buscando alimentar la tensión. “España podría estar encaminándose hacia una guerra civil. Esto no es solo una disputa fronteriza. España pasó siglos bajo dominio musulmán antes de que los reinos cristianos lucharan durante generaciones para recuperar la península. Marruecos aún disputa el control de España sobre Ceuta y Melilla en la actualidad. El pasado tiene una forma de resurgir por sí mismo”, dijo por ejemplo la cuenta del empresario Patrick Bet-David, con millón y medio de seguidores. “Última hora: se informa de explosiones en España”, escribió otra cuenta de un militar retirado con 700.000 seguidores
Michael Rubin, ex asesor del Pentágono durante la guerra de Irak y especialista del American Enterprise Institute, uno de los think tanks conservadores más influyentes de Washington, lleva meses instando a Marruecos a ordenar una nueva Marcha Verde. “Si España devolviera Ceuta y Melilla ocupadas a su legítima soberanía marroquí, Madrid no estaría en este lío”, tuiteó ayer. “Los marroquíes deberían reagruparse, enviar excavadoras a la frontera y luego entrar desarmados en Ceuta y Melilla para izar la bandera. Sánchez y la prensa española protestan, pero no tienen motivos para actuar. Tampoco los tendría la OTAN, ni siquiera si las fuerzas marroquíes entraran en las ciudades para restablecer el orden y organizar el traslado de los colonos a través del estrecho de Gibraltar de vuelta a España”, escribió en marzo en un ensayo que resume la posición de una parte significativa del mundo neoconservador.
Una posición no oficial, pero con creciente simpatía entre otros círculos de la derecha de Washington, que se mueven entre una curiosa ambigüedad. Por un lado denuncian las imágenes hablando de “invasión”, despreciando a los que califican de “invasores”, avisando del peligro del Islam. Pero al mismo tiempo centran sus críticas en el Gobierno español, no en el Rey que ha permitido o más bien instigado el cruce de las fronteras y vallas y que es aliado de Washington.
En mayo, en la memoria de un informe del Comité de Apropiaciones del Congreso, el republicano de Florida Mario Díaz-Balart, de orígen cubano, metió un párrafo para posicionarse con la idea de que “las ciudades bajo administración española de Ceuta y Melilla están situadas en territorio marroquí y son objeto de una antigua reivindicación por parte de Marruecos. El Comité respalda los esfuerzos del secretario de Estado para instar a un compromiso diplomático entre Marruecos y España sobre el estatuto futuro de Ceuta y Melilla”. Díaz-Balart esgrimió en entrevistas posteriores el argumento para atacar al Gobierno español, una advertencia sobre las consecuencias de antagonizar con el país más poderoso del planeta.
“Es un suicidio civilizatorio. La Izquierda odia a Occidente y está trabajando activamente para destruirlo para siempre”, tuiteó el jueves el influyente senador de Texas Ted Cruz. “Eso es lo que yo llamo una invasión”, añadió. “El primer ministro socialista de España anunció que otorgaría amnistía a millones de inmigrantes ilegales. Ahora, su país está siendo invadido por hordas de hombres en edad militar provenientes de África. Porque eso es lo que sucede cada vez que un político ofrece amnistía”, coincidió el congresista del mismo estado Brandon Gill.
“Vaya chiste. Otro fallido líder europeo cómplice en la destrucción de su propio país y cultura”, reaccionó la periodista y ahora streamer Laura Ingraham, una de las comentaristas conservadoras más conocidas y voz cercana al movimiento MAGA. “Adiós, España. Esto es lo que los malditos gobiernos izquierdistas hacen”, criticó Mark. R. Levin, que trabajó en la adminstración Reagan, presentador ahora de uno de los programas de radio conservadores con mayor audiencia del país y muy beligerante con Sánchez por su posición respecto a Israel.
“Os dijimos que Sánchez era un desastre. Desestimaste las advertencias porque él vilipendiaba a Israel, defendía a Hamas, atacaba a América y se arrimaba a Chávez, Jamenei y otros dictadores antiamericanos. Ahora que sus políticas migratorias están amenazando a Europa en casa, de repente te has despertado. Cualquiera que defienda a terroristas, islamistas y comunistas será un desastre para tu país. Ley de hierro de la historia”, se regodeó con las imágenes Mark Dubowitz es uno de los analistas de política exterior más agresivos de Washington en materia de Oriente Próximo y Seguridad Nacional como director ejecutivo de la Foundation for Defense of Democracies.
“Pedro Sánchez es un hijo de puta corrupto que está en el bolsillo de Soros, pero ¿dónde en el PUTO infierno está el rey y por qué no está interviniendo?”, escribió ayer Joey Mannarino, un estratega y creador de contenido que se ha convertido en una figura conocida dentro del ecosistema MAGA. Justo después publicó una imagen de Pedro Sánchez con el hijo de George Soros y el comentario: “Pedro Sánchez no hará nada para parar la invasión. Ésta es la razón”.











