Los socios creen que Sánchez está chantajeado por Marruecos y le recuerdan que “no es un aliado fiable”
Un mes y medio después del asalto a Ceuta, el presidente del Gobierno sigue negando que Marruecos esté detrás de la crisis migratoria desatada y, también, niega estar siendo víctima de un chantaje por parte del régimen alauí. Sus socios parlamentarios, sin embargo, ven la implicación del país vecino en lo sucedido en la ciudad autónoma como algo más que evidente y, también, consideran que está siendo víctima de un chantaje, si no es por Pegasus, es por la presión migratoria.
El líder del PNV, Aitor Esteban, revolvió el avispero hace un par de días al deslizar que los documentos desclasificados sobre Ceuta demostraban que se había avisado de que podía pasar algo como lo que sucedió los días 30 y 31 y que, si el Gobierno no actuó, podía ser porque Pedro Sánchez estaba siendo chantajeado.
Pero, en una entrevista emitida ayer, Sánchez aseguró de nuevo que “a día de hoy no hay información que, de una manera sólida, plantee la autoría por parte de Marruecos” y añadió que la teoría de que estaba siendo chantajeado era “un bulo” digno de “una serie de Netflix”. “La realidad se tiene que construir en base a hechos y no a bulos”, apuntaló.
Sus argumentos, sin embargo, no convencen entre sus socios parlamentarios. No convencían hace un mes y siguen sin convencer ahora. La diputada de Sumar de origen saharaui, Tesh Sidi, una de las voces que más protagonismo está concentrando tras la crisis, ha asegurado este martes en el Congreso que, independientemente de que la teoría de Pegasus sea cierta o no, “Sánchez está siendo chantajeado por la inmigración” como poco.
Una fuente parlamentaria lo ejemplifica de manera muy visual, y en una línea muy similar. “Si Marruecos decide organizar o permitir un asalto así cinco días antes de unas elecciones, el resultado de las elecciones cambia. No hace falta tener Pegasus para chantajear”, asegura la fuente.
La diputada de Podemos, Ione Belarra, también ha querido culpar al Gobierno por ser en el fondo el responsable de que estas teorías se aireen. “Más allá de intuiciones, esas sospechas nacen de la falta de transparencia del Gobierno. El Gobierno está negando lo evidente. Si sigues los intereses económicos y geopolíticos de lo que está pasando en Ceuta, el único detrás de esa línea de puntos es Marruecos”, ha asegurado este martes en una rueda de prensa en la Cámara Baja.
Incluso desde Movimiento Sumar, compañero del PSOE en la coalición de Gobierno, han querido darle un toque a Sánchez. Su portavoz parlamentaria, Verónica Martínez, ha asegurado que “no hay argumento para sostener, a día de hoy, que Marruecos sea un socio fiable”. “Externalizar fronteras en países como Marruecos que no respetan los derechos humanos y que pueden hacer que eso sea una espada de Damocles sobre la UE es negativo”, ha añadido.











