Ricardo Ferris, inspector jefe de la Policía Nacional: “Si no se reacciona inmediatamente, España se convertirá en un enorme geriátrico de oriundos, rodeados de cada vez más bestias salvajes”
AR.- “España corre el riesgo de convertirse en un enorme geriátrico de oriundos, rodeados de cada vez más bestias salvajes si no reaccionamos inmediatamente». Así de contundente se expresa el inspector jefe de la Policía Nacional Ricardo Ferris en esta entrevista, en la que analiza con extrema dureza la evolución de la seguridad en España y denuncia lo que considera un deterioro progresivo de la convivencia.
Ferris sostiene que la inseguridad no deja de crecer pese a los esfuerzos de las administraciones por presentar una imagen más favorable de las estadísticas. Su diagnóstico es especialmente severo al abordar la situación de Ceuta, ciudad que, a su juicio, constituye un «microcosmos acelerado» de un proceso que lleva décadas desarrollándose en el conjunto de España.
Ferris establece una relación directa entre la delincuencia y la inmigración ilegal y reclama un cambio inmediato de las políticas de seguridad y control fronterizo. Desde su experiencia en esta materia, dirige también duras críticas al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, al que acusa de haber faltado a la verdad en cuestiones que considera de especial gravedad. El inspector jefe policial llega a sostener que esas actuaciones podrían tener consecuencias no sólo políticas, sino también éticas y jurídicas, hasta el punto de considerar que el ministro debería responder ante los tribunales.
Una conversación sin concesiones sobre inseguridad, inmigración, fronteras y responsabilidad política, en la que Ferris expone uno de los diagnósticos más críticos sobre el rumbo de la seguridad en España y también de los dramáticos acontecimientos que vive Ceuta.
Inspector jefe, ¿qué está pasando realmente en España desde el punto de vista de la seguridad y qué parte de esa realidad no está llegando al ciudadano?
La inseguridad no para de crecer, especialmente los delitos más violentos y preocupantes para los ciudadanos, a pesar de los esfuerzos de las administraciones por tratar de maquillar las estadísticas..
¿Hay una diferencia apreciable entre la percepción que tiene un ciudadano, lo que cuentan los medios y lo que conoce un policía que está sobre el terreno?
En realidad, la percepción de todos ellos, al menos hoy en día, es unánime. Tenemos un gravísimo, real y creciente problema de inseguridad.
Después de sus años en el cuerpo, ¿diría que estamos ante un deterioro puntual o ante un cambio profundo en el modelo de seguridad?
La única tónica habitual de los últimos años es la de crecimiento de la delincuencia, tanto numéricamente como desde el punto de vista de la gravedad.
Vamos directamente a Ceuta: ¿cuál es la situación real que conocen los policías que trabajan allí?
La situación en Ceuta es un microcosmos acelerado de lo que en realidad ha sido un proceso continuo desde hace décadas en España, y la prueba dolorosa de que tal y como adelanté en la famosa conferencia de hace años, delincuencia e inmigración ilegal están directísimamente relacionadas.
¿Hasta qué punto las cifras oficiales reflejan lo que sucede diariamente en las calles?
Los crecimientos son tan desmesurados, que a pesar de las crecientes e innumerables trampas de la Administración Central para maquillarlas a la baja, siguen mostrando la crudeza de la situación-
Cuando desde el Ministerio del Interior se transmite una imagen de normalidad, ¿esa imagen coincide con lo que ustedes ven?
Ni con lo que ven los profesionales de la seguridad, ni con lo que padecen en sus carnes los ciudadanos.
¿Ha ocurrido que un responsable político haya negado o minimizado públicamente un problema que los policías conocían perfectamente?
Continuamente, y la prueba de ello es la canallescas declaraciones de Marlaska sobre la inseguridad en Ceuta.
¿Puede un policía decir públicamente que la versión del Ministerio no se corresponde con la realidad sin sufrir consecuencias profesionales?
Gracias a mi pionera intervención en aquélla famosa conferencia donde ligué delincuencia e inseguridad, cada vez más profesionales se atreven poco a poco a ir contando, con la boca pequeña, datos que prueban el hecho, aunque no con la claridad que los ciudadanos merecerían, porque ya vieron lo que, en mi caso, acarreó.
Inspector, ¿ha escuchado las declaraciones de Marlaska sobre la seguridad en Ceuta? ¿Son compatibles con lo que usted conoce como profesional de la Policía?
Las mentiras de Marlaska al respecto son tan graves desde el punto de vista ético y penal, que merecerían ser llevadas ante los tribunales, porque mentir en sede parlamentaria es un delito.
Marlaska mintió con el tema de la inseguridad subjetiva, porque la media de denuncias diarias a raíz de la invasión subió de 30 a más de 200, y volvió a mentir cuando dijo que la inseguridad en Ceuta no ha parado de bajar en los últimos años. No sólo no ha dejado de subir en estos tres últimos años, sino que los delitos que más han subido son los más graves. Por poner un ejemplo recviente, las violaciones en el primer trimestre de 2026 – aún no hay datos posteriores- han crecido un 200%.Y eso antes de la invasión.
Cuando un ministro del Interior ofrece en sede parlamentaria una versión que contradice la experiencia de los agentes, ¿cómo se vive eso dentro del cuerpo?
Pues personalmente con la rabia de ver que ningún mando policial ni ningún sindicato , ninguno de esos falsos expertos policiales que pululan por los medios, se atreven a decir la verdad con datos.
¿Los mandos policiales reciben instrucciones sobre cómo deben comunicarse determinados asuntos sensibles?
Por supuesto, pero además saben perfectamente las consecuencias de ponerse del lado de los ciudadanos contando la crudeza de la realidad.
¿Existe una utilización política de la información policial?
Desde luego, siempre ha existido, y con la misma fórmula. Maximizando los escasos logros estadísticos, y ocultando los desmesurados aumentos de los delitos más graves. Lo que es una novedad es la de mentir abiertamente como Hace Marlaska.
Se ha denunciado la existencia de clasificaciones ideológicas de periodistas. ¿Qué conocimiento tiene usted de que hayan existido?
Es público y notorio ya que las pruebas han salido a la luz gracias a la filtración de un policía valiente y comprometido.
¿Puede explicar qué significa exactamente clasificar a un periodista ideológicamente dentro de una estructura policial?
Pues además de atentados gravísimos contra derechos fundamentales reconocidos en la Constitución como la libertad ideológica y la libertad de prensa,, es un delito muy grave contra la Ley de Protección de Datos, con el agravante de ser cometido por una institución a la que teóricamente le corresponde la protección de los mismos.
¿Se clasificaba a periodistas por su línea editorial, por sus informaciones o por sus relaciones con determinados sectores políticos?
La clasificación fundamental era por adscripción ideológica, a pesar de que Marlaska volvió a delinquir mintiendo en sede parlamentaria afirmando lo contario.
¿Para qué servían esas listas?
Evidentemente, para orientar las relaciones de Interior con los medios de comunicación en función de su adscripción a las posturas gubernamentales, concediendo prebendas e informaciones a los colaboradores del régimen que al gobierno le interesa difundir, y castigando con su silencio y ostracismo a los opositores.
¿Considera compatible con una Policía democrática que se etiquete ideológicamente a periodistas?
Es un delito muy grave contra la Ley de Protección de Datos, donde la ideología es una categoría de especial protección al considerarla especialmente sensible. Y repito, especialmente grave que sea la propia Policía la que haya delinquido. Me consta que policías honrados se negaron a efectuar el informe de clasificación ideológica, aunque como ve, al final otros sí que lo hicieron.
Ha sido increíble ver la escasa reacción de los profesionales de la información y de los tertulianos que efectúan una falsa oposición, tratando un delito tan grave como ése como una mera travesura o torpeza. Es repugnante ver el nulo nivel intelectual y de conocimiento de todos esos teleñecos que pueblan los canales de información, sólo comparable a la de la nula reacción al respecto por parte de todos los partidos políticos de las falsas oposiciones, y me refiero al PP y a Vox.
Inspector Jefe, ¿hay cosas que usted sabe y que no puede contar públicamente?
Como me manifestó el director de un famoso medio de información, si algo caracteriza a mis intervenciones es la de saltarme continuamente la “Mátrix” informativa, y eso es algo que terminará costándome muy caro.
Si mañana desaparecieran todas las consignas políticas y usted pudiera hablar únicamente desde su experiencia profesional, ¿qué advertencia haría a los españoles?
Que obliguen a todos esos partidos políticos a los que votan a introducir en sus programas la tipificación en el Código penal de la inmigración ilegal como un delito muy grave. De ser así, entre otras cosas, eta invasión masiva nunca habría tenido lugar, y, de producirse, se habría solucionado inmediatamente con la reclusión de todos estos invasores en la cárcel.
Si no se reacciona al respecto inmediatamente, España terminará convertida en un enorme geriátrico de oriundos, rodeados de cada vez más bestias salvajes.











