Corrida de Saltillo: una dureza sorda y un esfuerzo ingrato en Las Ventas
La cuadrilla del Búcaro.- Se lo que van a decir algunos y me preocupa poco. Estas corridas tienen que ir al famoso bombo del productor y que las mate el que saque la bolita. No siempre los mismos, que encima de anunciarse, nos ponemos exquisitos y les sacudimos como si matarán Cuvillos.
Sería corrida de Saltillo, que empujó y tuvo interés en las cabalgaduras. Mansa, descastada y con muy poco fondo, dejaron opciones muleteras, y hasta alguno sacó nobleza rajada. Toreables pero con letra pequeña.
El manso y corraleado remiendo de Couto de Fornilhos era un leño sin malas ideas y escaso juego.
La terna tuvo disposición, valor y voluntariosa entrega. No puedo pedir más. Dignos profesionales.
Alguno dirá que José Carlos Venegas estuvo por debajo de su primero. Sacó muletazos de mérito a un toro con ciertas opciones. El cuarto era un regalo, y el jienense estuvo allí sin perder la cara.
Juan Leal ha estado bien, con una firmeza y valor irrenunciable. Lo intentó, con una versión más templada y mejorada con los dos. Se le rajó el Saltillo tras un comienzo prometedor. Y se pasó al sobrero portugués con solvencia. No acaba de gustar en Madrid, pero a mí me ha gustado el francés, más ordenado y centrado que otras veces.
Dirán que Juan de Castilla sorteó el lote, e igual tienen razón, pero no eran dos bichas de Álvaro Núñez. Templado en el tercero, con series de mérito. Alargó en exceso el trasteo. Y cerró plaza con un serio Saltillo, al que le buscó las vueltas, con un público demasiado frío. Se atascó con los hierros. Poco a poco superará la fuerte cornada colombiana. Todavía está en proceso, pero llegará su mejor versión.
Las varas de medir las elije el narrador, y yo, con el máximo respeto a los profesionales que hoy se han puesto delante de los Saltillos, tengo las mías. Buenas noches. Y las duritas al bombo. Mañana la bueyada del Puerto… Ver menos











