El milagro de Juanma Moreno son las sensaciones
Eduardo de Rivas.- No alcanzo aún los 40, pero siempre pensé que nunca vería a la derecha gobernar en Andalucía y bien diferente es la situación ahora que hace ocho años. Esto sí que ha sido un cambio a mejor y no del que se vanagloria Pedro Sánchez en sus casi 3.000 días de Gobierno. Están los que no tienen abuela, como el presidente del Gobierno, y los que demuestran la eficacia de su gestión con datos objetivos y sin trucar, no como lo que hace Yolanda Díaz con los fijos discontinuos.
Juanma Moreno se plantaba en los comicios de 2018 como un desconocido que habían puesto ahí para salvar la papeleta. Nadie daba un duro por que a la derecha le dieran los números para desbancar a Susana Díaz en un feudo abiertamente socialista. Pero lo hizo. Y ocho años después va camino de repetir mayoría absoluta en una época en la que las mayorías son una quimera. Con cinco partidos en liza, juntar 55 escaños es algo que solo está al alcance de un gobernante cabal y templado en un momento en el que el histrionismo está de moda.
El candidato del PP se ha ganado a los andaluces. Durante décadas, el PSOE los había engañado, les hizo creer que eran inferiores y que estaban obligados a vivir de subvenciones. Por eso no podían votar a la derecha, porque suponía el fin de las ayudas. Pero ocho años después, el andaluz ha abierto los ojos y el sentimiento es diferente. Como en aquel anuncio de Nike que decía «soy español, ¿a qué quieres que te gane?», ahora el andaluz tiene la sensación de que es capaz de ganar en todo y que puede desmontar uno por uno todos los tópicos que se han montado a su alrededor. Antes, España tiraba de Andalucía y ahora es Andalucía la que hace de locomotora para el país.
El mayor ejemplo es la provincia de Málaga, que antaño se conocía más por los escándalos de Marbella y ahora es el referente tecnológico del sur de Europa. El Silicon Valley español. En 2022, creció un 8,5 %, lejos del 5,3 % de Andalucía y del 6,2 % del resto del país. También estuvo por encima en 2023, con un 3,6 % frente al 2,5 % andaluz y el 2,7 % nacional; y en 2024, cuando alcanzó el 4,4 %. La previsión para 2025 es del 3,7 % y la de España no llega al 3 %. Para mayor contraste, Alemania espera crecer un 0,2 %.
Ocurre lo mismo si analizamos los datos de paro, de crecimiento de empleo o de afiliados a la Seguridad Social. Y eso sin hablar del turismo, un sector en el que Andalucía ha destacado siempre. Y ahora, con mayor motivo. Pero estos números no son un milagro económico que viene del cielo, sino que son producto de haber sabido entender las peculiaridades de cada una de las provincias. Porque igual que ni hablan ni piensan igual los de Almería que los de Cádiz, tampoco se puede potenciar de la misma manera un territorio que otro. Y cuando todas las provincias se sienten importantes dentro de Andalucía, son ocho las que luchan por crecer y no solo una.












