Fin de semana sangriento en Barcelona: Apuñalamientos, peleas a machetazos, un tiroteo y dos muertes en apenas unas horas
Apuñalamientos, peleas a machetazos, un tiroteo y dos muertes en apenas unas horas. El último fin de semana ha dejado una sucesión de episodios violentos en Barcelona y su área metropolitana que ha reabierto el debate sobre la seguridad y ha situado en el foco al PSC, al frente tanto de la Generalitat como de los municipios afectados. Los hechos contrastan con el discurso institucional sostenido por el Govern que lidera Salvador Illa y por el Ayuntamiento de Barcelona de Jaume Collboni, que en las últimas semanas habían destacado la reducción de la delincuencia, especialmente en los delitos contra el patrimonio como robos y hurtos.
Sin embargo, la cronología de los últimos días pone en el foco otro tipo de delitos, relacionados con peleas violentas con armas blancas y armas de fuego. El primer episodio se produjo en la noche del viernes en L’Hospitalet de Llobregat, donde una pelea entre dos grupos terminó con dos heridos, uno de ellos grave tras recibir varias puñaladas. La ciudad está gobernada también por el PSC, con David Quirós al frente.
Uno de los aspectos que más inquieta a expertos y cuerpos de seguridad es el aumento de la captación de jóvenes, especialmente menores de edad, en entornos escolares. Según alertan, miembros de estos grupos estarían contactando con adolescentes a las puertas de institutos, aprovechando momentos de salida o recreo para atraerlos con promesas de protección, pertenencia o reconocimiento.
“Se trata de una estrategia silenciosa pero eficaz”, explican fuentes cercanas a la investigación. “Buscan perfiles vulnerables, chicos que se sienten desplazados o con conflictos familiares, y les ofrecen una identidad y un grupo”.
Varios centros educativos han comenzado a reforzar la vigilancia en accesos y a coordinarse con las familias y la policía. Algunos docentes reconocen su preocupación ante señales como cambios bruscos de comportamiento, uso de símbolos o lenguaje asociado a estas bandas.
Desde el Ayuntamiento se insiste en que el problema requiere un enfoque integral. Además del refuerzo policial, se plantea ampliar los programas de mediación, educación social y prevención en institutos para frenar la captación temprana.
Mientras tanto, los vecinos de las zonas más afectadas denuncian un aumento de la inseguridad durante los fines de semana y reclaman medidas urgentes. Las autoridades, por su parte, aseguran que intensificarán los operativos para evitar que esta espiral de violencia se consolide, especialmente entre los más jóvenes.











